Los agricultores de la provincia todavía no conocen el alcance de los daños causado por el agua, pero ya valoran hacer cambios en las explotaciones
Las borrascas, un nuevo impedimento para el campo salmantino que obligará a cambiar los cultivos
Los agricultores de la provincia todavía no conocen el alcance de los daños causado por el agua, pero ya valoran hacer cambios en las explotaciones
Goretti, Harry, Ingrid, Jopeph, Kristin, Leonardo, Marta y Nils. Esos ocho nombres han sido con los que se han denominado a las borrascas que han llenado de agua los diferentes puntos de España en el menos de mes y medio que llevamos del año 2026. Ocho borrascas de mayor o menor impacto pero que, en definitiva, han encapotado los cielos y han enfangado los suelos, entre otros, de lugares como Salamanca.
Esta situación meteorológica ha estropeado planes y aficiones para muchos, pero en el campo ha significado algo más. El sector primario se ha visto golpeado directamente y los ganadores y agricultores lo han vivido en sus propias carnes teniendo que ir a rescatar a los animales o no pudiendo acudir al terreno para trabajar. Este segundo caso es el que lleva viviendo desde hace días Julián Juanes, agricultor de San Cristóbal de la Cuesta y vicepresidente de Asaja Salamanca, quien explica a Tribuna lo que ha soportado en estas últimas fechas.
Sin poder concretar todavía las pérdidas en un panorama donde hay "bastantes fincas" inundadas, los profesionales del campo salmantino no han podido realizar gavias ante tal cúmulo de agua. Un problema más tras una sementera "muy complicada" desde el pasado mes de octubre, cuando muchos decidieron sembrar menos ante la inestabilidad meteorológica. Sin embargo, como recalca, el problema está por calcular. "No puedo evaluar porque lo primero es que no podemos salir al campo a ver, está intransitable, vemos desde las carreteras, desde los caminos, pero casi es que no se puede ni andar, entonces es muy difícil evaluar, porque no se ha terminado de sembrar cereal, no se ha podido sembrar lentejas de invierno, pues bueno, tenemos la esperanza de poder sembrar garbanzos o girasol".
El cambiar el tipo de siembra parece una alternativa para tratar de minimizar daños. "Una cosa es lo que quisiéramos nosotros, y lo que me hubiera deseado yo para hacer la rotación de cultivos, pensando en otros años, pero siempre se dice que 'El hombre propone y Dios dispone', y en esto, encima que dependemos del cielo, pues es así". A ello se une, además, la pérdida de los tratamientos, otro golpe en un año como este, uno que el propio Juanes no recordaba.
"Todos los años son nuevos, pero este año nunca lo había conocido, tengo 56 años y nunca había conocido un invierno así". El agua se ha convertido en la gran protagonista y ha causado daños, recordando que "siempre te contaban que en zonas de los bajos se creaba una laguna y siempre te parecía que te estaban contando historias raras, y ahora sí que ves que no, que eso es verdad. Que ahí esos cauces que alguna vez incluso se tapan, o cuando en los núcleos urbanos se construye en sitios que parece que esto es imposible, pues ahora ves que el agua busca su camino y se lleva cauces, se lleva caminos, se lleva otras cosas, infraestructuras que están mal hechas". Todo ello, eso sí, con la mirada puesta en un cielo donde las previsiones parecen no dar un respiro en los próximos días.
El ambiente, sólo roto por el ruido de pitos, petardos y bocinas de tractores, se ha materializado con la exhibición de dos ataúdes
Los agricultores consideran clave que la Comisión Europea avance en la reducción de las cargas administrativas
Contará con las categorías de alevín mixto, infantil masculino y femenino y cadete masculino y femenino, y se celebrará entre las 10:00 y las 21:00 horas










