Los investigados únicamente respondieron a las preguntas de sus abogados y su declaración duró aproximadamente una hora
Las cámaras no parpadean y lo que parecía un golpe de suerte acabó en el cuartel
Tres jóvenes creyeron haber encontrado un 'tesoro' en una zona de vending de Íscar, pero la Guardia Civil ya les tenía en la mira gracias a las cámaras
La historia arranca en Íscar donde una vecina denunció haber perdido su cartera con documentación, tarjetas y 120 euros en efectivo el pasado 25 de agosto mientras hacía unas compras.
Lo que parecía un simple despiste se convirtió en un caso policial gracias a la magia de la videovigilancia. Las cámaras de la zona dejaron grabado todo el 'golpe': La mujer se acerca a la máquina de vending y al marcharse, la cartera se desliza de su mochila y cae al suelo sin que ella se dé cuenta.
Poco después, aparecen tres jóvenes. Uno de ellos la ve, la esconde con una patada disimulada, la recoge y, tras consultarlo con sus amigos, se esfuman con el botín como si nada.
Lo que no imaginaron es que todo el 'truco' quedó registrado. Con las imágenes en mano, la Guardia Civil elaboró un informe fotográfico y los identificó uno por uno. Incluso localizaron a uno que ya había dejado la localidad.
Ahora, los tres están siendo investigados por un delito de apropiación indebida. Para más inri, uno de ellos cuenta con un largo historial de antecedentes. Moraleja: las cámaras no parpadean, y lo que parece un golpe de suerte puede acabar en el cuartel.
La Guardia Civil localizó a los excursionistas cerca del refugio Elola, en el entorno del Circo de Gredos, tras una complicada intervención
El detenido, con antecedentes por secuestro y abuso sexual, está acusado de tres asesinatos y siete intentos de homicidio
Tras horas de tensión en la localidad burgalesa, el sospechoso se rindió ileso, poniendo fin al secuestro iniciado en Madrid








