El accidente, registrado en la glorieta de la Charrería, obligó a movilizar a los servicios sanitarios, la Policía Local y el Cuerpo Nacional de Policía
Preocupación en el Paseo del Rollo tras una oleada de robos en cinco domicilios este fin de semana
En las puertas de las casas, todas del mismo edificio, se ha podido comprobar que habían dejado marcas de pegamento
En las últimas horas vecinos de un edificio del Paseo del Rollo han denunciado el asalto a varios domicilios en un mismo edificio, a los que los ladrones habrían accedido marcando las puertas de las viviendas. En concreto han sido cinco las casas que se han visto asaltadas en cuya puerta se ha podido comprobar que habían dejado marcas de pegamento.
Este es uno de los métodos más comunes empleados por los ladrones. Los cuerpos de seguridad son conocedores de la presencia de grupos de personas, denominadas baterías, especializados en la comisión de delitos de robos con fuerza en viviendas habitadas que se valen de ese modus operandi, es decir, utilizan marcadores para asegurarse de que la vivienda está desocupada y placas de radiografía o trozos de material de plástico duro que les sirven para abrir las puertas de acceso a las viviendas, previamente seleccionadas con dichos marcadores que, si pasados unos días continúan en su sitio, denotan la ausencia del propietario y facilitan la comisión del delito.
El verano es una época propicia para este tipo de robos porque son muchas las personas que pasan varios días de forma consecutiva fuera disfrutando de vacaciones.
A primeros de este mes, agentes de la Policía Nacional, detuvieron a dos personas en la avenida Comuneros a las que detectaron cuando intentaban acceder a algunos domicilios, supuestamente utilizando un método similar.
La intervención, en colaboración con Bomberos y sanitarios, permitió acceder al domicilio y atender a uno de los residentes, que había sufrido una caída
Bomberos de Salamanca y agentes del Seprona completan la extracción del vehículo días después del accidente
Los dos varones, de 20 y 25 años, sufren cortes por cristales tras el impacto








