El escritor, finalista del Planeta 2021, hace un retrato de los que en la década de los sesenta tuvieron que emigrar en busca de un futuro mejor
La salmantina María Casqueiro reflexiona sobre las raíces y el poder del amor en 'Volviendo a mis orígenes'
La presentación del libro tendrá lugar este martes, día 21, en la Sala de la Palabra del Teatro Liceo
La escritora salmantina María Casquero Revilla presenta este martes, día 21, en la Sala de la Palabra del Teatro Liceo, su nuevo libro 'Volviendo a mis orígenes'. Será a las 20 horas y la entrada es libre hasta completar el aforo
Se trata de una novela publicada este año que narra la vida de Juan, un joven emigrante que se hace a sí mismo entre hambre y otras adversidades. Con una prosa rica en detalles, la autora reflexiona sobre temas como la vida, el amor, la identidad, la pérdida, la esperanza y la importancia de las conexiones familiares. Sobre todo busca poner en valor la importancia de nuestras raíces y el poder del amor para superar cualquier obstáculo que se presente.
La autora es natural de Salamanca, ciudad donde se formó académicamente en Derecho y Relaciones Laborales por la Universidad de Salamanca. Más adelante siguió con sus estudios especializándose en diversas ramas de conocimiento: Dirección de Recursos Humanos, Asesoría Laboral y el ámbito de la Prevención de Riesgos Laborales. Además de ello, ha conseguido especializarse en Turismo, Relaciones Internacionales, Integración Social e Igualdad de Género.
'Volviendo a mis orígenes' no es la única publicación con la que cuenta la autora. Otros de sus escritos son 'Relatos concursales del alma' (2023) y 'Entre sueños de vida y muerte' (2023). En la actualidad se encuentra escribiendo su próximo lanzamiento 'Aprendiendo a sobrevivir'.
Del taller de reescritura del refranero popular del vino al taller de danza colectiva 'Paleo-perreo' o el taller de baile 'Danzando la raíz'
Instalación performativa, prevista el 17 de abril a las 18 horas, y un taller participativo previsto el 18 de abril, a las 11:30 horas
Los cofrades vivieron una tarde cargada de emotividad a pesar de no poder celebrar ningún indulto








