Cuatro puertas, cámaras y un búnker para vender droga: así era el fumadero desmantelado en Salamanca
Los agentes actuaron en Salamanca y se incautaron de cocaína, hachís, más de 10.000 euros y numerosas armas blancas
La vivienda parecía una fortaleza. Rejas en las ventanas, cámaras de vigilancia en el exterior, cuatro puertas para acceder al inmueble y un habitáculo reforzado desde el que se despachaban las sustancias a través de una pequeña abertura. En el patio, los clientes disponían incluso de un espacio habilitado para consumir la droga sin salir a la calle. Así funcionaba el punto de venta y consumo de estupefacientes que la Policía Nacional ha desmantelado en el barrio salmantino de Pizarrales.
La operación se ha saldado con la detención de un hombre y la investigación de su pareja, ambos como presuntos responsables de un delito de tráfico de drogas. Según ha informado la Policía Nacional, la actividad se desarrollaba en el domicilio familiar, donde convivían también varios menores de edad.
La investigación comenzó después de que los agentes recibieran distintas informaciones que alertaban de la existencia de un fumadero al que acudía diariamente un elevado número de personas. Las pesquisas permitieron localizar la vivienda y comprobar las medidas de seguridad con las que contaba para dificultar tanto el acceso de personas ajenas como una posible intervención policial.

Uno de los elementos más llamativos era el denominado búnker. Se trataba de una dependencia protegida por una puerta reforzada y equipada con una pequeña ventana a través de la cual se establecía el contacto con los compradores y se realizaban los intercambios de droga y dinero, sin necesidad de abrir la puerta ni permitirles entrar.
El sistema de seguridad no terminaba ahí. Para acceder al interior de la vivienda había que atravesar otras dos puertas reforzadas, a las que se sumaban las dos puertas del habitáculo de venta. El inmueble también tenía cámaras de vigilancia exteriores y rejas en las ventanas. En el patio se había acondicionado una zona para que los consumidores pudieran tomar allí mismo las sustancias adquiridas.
Durante la entrada y registro, los agentes intervinieron cocaína y hachís, más de 10.000 euros en efectivo y un elevado número de armas blancas de grandes dimensiones. Todo el material fue trasladado a dependencias policiales junto con el detenido.
La Policía explica que este tipo de establecimientos, conocidos como fumaderos, han aumentado en los últimos años. Su funcionamiento combina la venta al menudeo con espacios habilitados para consumir las sustancias en el propio inmueble. De esta manera, los compradores evitan transportar la droga por la vía pública y reducen el riesgo de que sea intervenida por los agentes, lo que también podría acarrearles una sanción administrativa. Las medidas de seguridad persiguen, precisamente, dificultar la actuación policial, impedir la incautación de las sustancias y complicar la identificación de las personas que controlan estos puntos de distribución.
Una vez concluidas las diligencias policiales, el hombre detenido fue puesto a disposición de la autoridad judicial. La investigación se enmarca en las actuaciones de la Policía Nacional para combatir los puntos de venta de droga al menudeo en Salamanca.








