Cáritas pone rostro al sinhogarismo en Salamanca: "Detrás de las cifras hay historias de dolor y lucha"
La ONG ha atendido este año a 772 personas en Salamanca, en torno a un 6% más que el año pasado, y ha advertido de "un aumento de situación de exclusión social"
Cáritas Salamanca ha atendido este 2026 a 772 personas sin hogar en sus centros de acogida Espacio Abierto y Padre Damián. Es una cifra ligeramente superior a la registrada en el mismo periodo de 2025 -en torno a un 5% o 6%, según los responsables de la ONG- lo que vendría a constatar el complejo problema del 'sinhogarismo' en Salamanca y, por extensión, por el resto de país.
Padre Damián es un centro residencial por el que han pasado 117 personas entre enero y octubre de este año. Espacio Abierto es un centro de día con horario de 10:30 a 18:00 "un poco para que la gente pueda pasar allí, para poder hacer gestiones, para cubrir necesidades básicas de higiene, de alimentación, de descanso. Este año han pasado 557 personas", explica el coordinador de ambos recursos, Alfonso García. "Hay personas que pasan un día, dos días, porque están de camino y se van, y otras que es gente más estable. Gente que vive en la calle y que el único sitio que tiene para poder ducharse, para poder lavar la ropa, para poder comer, es este espacio", añade.

Fotos de la muestra.
Ahondando en la cuestión del perfil del usuario, advierte de "un aumento de situaciones de exclusión social severa y de deterioro psicoemocional" entre las personas sin hogar, agravados por la compleja situación de acceso a la vivienda: "Cada vez los precios son más caros, incluso en ciudades pequeñas como Salamanca. Gente joven, gente que accede por primera vez a un empleo, gente con recursos... no puede acceder a una vivienda por el elevado precio y por las condiciones tan difíciles que se ponen".
Y a mayores, "nos encontramos también con precariedad laboral y el estrés financiero que impiden desarrollar proyectos de vida estables que asienten a las personas", que en muchas ocasiones "han sido reducidas a un estereotipo sin techo, indigente, pobre, que invisibiliza lo que son y sobre todo lo que pueden llegar a ser".

Fotos de la muestra.
Los datos contextualiza la compaña 'Nadie sin hogar 2026' de Cáritas Diocesana de Salamanca, que reivindica "una respuesta colectiva" frente a dicho problema. La propuesta de este año "pone el foco en la importancia de la comunidad, los vínculos personales y el sentimiento de pertenencia" como instrumentos para "recuperar la dignidad y avanzar hacia la inclusión social".
García ha añadido que la iniciativa de 2026 aspira a dar a conocer el trabajo de Caritas de Salamanca a lo largo de todo el año y plasmar el carácter humano de las personas sin hogar porque "detrás de todas las cifras que os damos hay personas con historias de dolor y de lucha, de pérdida y de resistencia" y "nadie puede vivir plenamente desde la intemperie social y emocional".
Imágenes que "molestan"
Esas historias se resumen en una exposición fotográfica instalada en el atrio de la Catedral Nueva, fruto del trabajo conjunto entre el fotógrafo Edu Matas y el colectivo Baobab.
Matas ha confesado que es una persona que "ha pasado por aquí" y que "ha tenido problemas de adicción". La exposición muestra a "compañeros" que "me gustaría decir que me han abierto la puerta de su casa, pero es que no tienen casa. Y entonces desde ahí me han abierto su alma, que creo que es mucho más importante que la casa y mucho más significativo el hecho que lo hayan hecho". Son imágenes que "molestan" y espera que "que hagan cuestionarse a la gente en qué sociedad vivimos, porque al final es responsabilidad de todos. De cómo los miramos, de cómo no los miramos, de cómo nos juzgamos... En definitiva de qué aportamos nosotros a un problema que es real y que es social y que está ahí. Hay más gente en la calle que camas disponibles y a partir de ahí tenemos que plantearnos cosas".

Fotos de la muestra.
Finalmente, Ubaldo Hernández, de Colectivo Baobab, comenta que "nosotros llegó un momento en que, viendo todas estas realidades, haciendo acompañamientos de estas personas, nos hicimos una pregunta, y que era que por qué hemos permitido que les pasara esto".
Así, "hemos detectado varias cosas, que tenemos una corresponsabilidad, una parte social. Para nosotros son invisibles, para la mayoría de la sociedad son personas que vemos ahí y que no les dirigimos ni la mirada, cuanto menos el saludo, cuando nos dan buenos días volvemos la cara, y son cuestiones que a ellos les afecta bastante. También hemos visto el tema de que se siguen dando agresiones, robos, a estas personas donde no tienen un espacio donde dejar sus cosas, donde tienen que estar a la calle, pues a lo mejor al capricho, a la 'diversión' de algunos para que se metan con ellos. Todas esas cuestiones como sociedad nos las tenemos que plantear", porque "una sociedad que se precie no puede dejar a nadie fuera y a esta gente la estamos excluyendo por activa, por pasiva y de todas las maneras".
La exposición permanecerá en el atrio de la Catedral hasta el 15 de noviembre.








