Del descansillo del Congreso a un lugar de honor: el óleo del comunero salmantino Maldonado estrena ubicación
La Cámara Baja trasladará el famoso lienzo de los comuneros -hasta ahora ubicado en una escalera lateral del edificio- para darle más visibilidad
El comunero salmantino Francisco Maldonado camina con las manos atadas a la espalda camino del cadalso. Aguarda al pie de la tarima mientras un monje le insta a que bese una cruz, porque minutos después estará delante de San Pedro y más vale presentarse con la conciencia limpia en el reino de los cielos. Es 24 de abril de 1521, estamos en Villalar y Maldonado sabe que su periplo por el mundo de los vivos llega a su fin.
El pintor Antonio Gisbert inmortalizó esta escena en 1860 en un cuadro colosal llamado 'Los comuneros Padilla, Bravo y Maldonado en el patíbulo'. Es la imagen que hemos visto mil veces en libros de texto y que se repite todos los 23 de abril para ilustrar el trágico final de la rebelión comunera.

'Los Comuneros Padilla, Bravo y Maldonado en el patíbulo'. (Foto: W. Commons)
Este lienzo plasma un capítulo esencial de la historia de España pero no se exhibe en ningún museo abierto al público, sino en una escalera lateral del Congreso de los Diputados, en el descansillo entre dos tramos de peldaños.
Sin embargo, la situación pronto dará un vuelco. La Diputación Permanente del Congreso decidía recientemente retirar de la galería de retratos de la Cámara Baja los cuadros de los presidentes de las Cortes franquistas. Y ya puestos, aprovechar el trasiego para reubicar el lienzo de los Comuneros en dicha galería y darle más visibilidad. Se trata, según recoge la Agencia EFE, de una petición del Museo del Prado. El óleo firmado por Gisbert es propiedad del Congreso, pero la pinacoteca nacional ha pedido que lo 'mimen' un poco más.
La reordenación concluirá antes del 31 de octubre. El comunero salmantino Francisco Maldonado, miembro del clan que construyó la Casa de las Conchas y cuyos restos reposan en la Catedral Vieja, estrenará el mes de noviembre ocupando un lugar de más enjundia en la Cámara Baja.








