Meins Avenida se queda sin energía en Estepona y comprueba que querer no siempre basta
Arrancaron con acierto, resistieron las acometidas locales y llegaron casi al final con opciones, pero acabaron cediendo (81-67) ante un rival más fresco y con más capacidad para castigar errores
Hay una etapa de la temporada en la que el baloncesto empieza a jugarse también fuera de la pista. En los viajes, en las horas de recuperación, en los entrenamientos que apenas dan para corregir lo imprescindible y en la capacidad de distinguir qué esfuerzos son necesarios y cuáles pueden evitarse. La doble competición reduce los márgenes, obliga a encadenar partidos y convierte cada sesión de trabajo en un recurso que hay que aprovechar al máximo. Pero no se trata de resignarse al calendario ni de aprender a competir con menos, sino de evolucionar para sacar más partido a cada esfuerzo, conservar la energía donde hace falta y llegar al momento decisivo con la cabeza tan preparada como las piernas.
Meins Avenida afrontaba en Estepona una nueva prueba en ese aprendizaje. Y durante muchos minutos demostró que, aun sin jugar todo lo bien que puede y debe ante un rival de su Liga, tenía argumentos para superar el desafío. Sin embargo, en una tarde en la que el acierto inicial dio paso a las dificultades para encontrar soluciones, el equipo salmantino terminó cediendo ante el empuje de un Impulso 360 Estepona que supo aprovechar su mayor frescura y más respuesta coral de sus jugadoras para imponerse por 81-67. Querer no siempre basta cuando el rival encuentra más energía para sostener el pulso.
Avenida saltó a la pista sin dar la impresión de acusar el desgaste del miércoles. El inicio fue frenético, con los dos equipos intercambiando canastas y mostrando una notable facilidad para encontrar el aro. Johansson, especialmente inspirada en los primeros minutos, y Claudia Soriano lideraban la respuesta salmantina desde el exterior, mientras Gretter, Howard y Moore mantenían a Estepona en la pelea.
El ritmo era vertiginoso, casi una invitación a jugar a toda velocidad. Con Gretter al mando, las andaluzas buscaban acelerar cada posesión, pero Avenida también se encontraba cómoda en ese escenario. La presión sobre el balón, la verticalidad hacia el aro y el acierto en el lanzamiento permitieron a las visitantes tomar la iniciativa y colocar un 8-14 cuando apenas habían transcurrido tres minutos y medio.
La propuesta defensiva salmantina pasaba por cerrar las líneas de pase hacia el interior y obligar a Estepona a buscar soluciones desde fuera. El plan funcionaba y, con el acierto acompañando, la ventaja llegó a ser de diez puntos tras una canasta de Fassina. Las locales, sin embargo, no estaban dispuestas a dejar escapar el partido tan pronto. Mejoraron en el uno contra uno, ajustaron su defensa y encontraron en Lucía Rodríguez una respuesta para recortar distancias. Avenida cerró el primer cuarto por delante, 21-28, después de unos minutos de enorme producción ofensiva. Era una buena señal, aunque aquel intercambio de golpes también anticipaba que mantener semejante nivel de acierto durante todo el encuentro sería complicado.
El segundo cuarto empezó con un giro importante. Dos triples consecutivos de Gretter y Gervasini acercaron a Estepona hasta el 27-28 y obligaron a Raquel Romo a detener el partido. La pantalla de Diallo estaba generando dificultades a la defensa salmantina, que no encontraba la manera de frenar las acciones exteriores de las locales. Gretter volvió a castigar desde el perímetro y, con el sexto triple de su equipo, puso el 32-32 en el marcador. Poco después, otro lanzamiento de Gervasini situó por delante a Estepona por primera vez. El encuentro había cambiado de manos y Avenida empezaba a sufrir para encontrar el equilibrio entre la velocidad y el control.
En ataque, las salmantinas perdían la calma en algunas posesiones, buscaban pases interiores que no encontraban destinataria y concedían pérdidas que su rival aprovechaba para correr. La energía que al comienzo había sido una ventaja empezaba a convertirse en un arma de doble filo: acelerar sin encontrar una buena decisión facilitaba el juego de Estepona.
Las andaluzas llegaron a alcanzar su máxima ventaja hasta ese momento, 40-34, pero Avenida encontró una respuesta cuando más la necesitaba. Santibáñez aportó buenas decisiones, el equipo ajustó la defensa para dificultar la recepción y superar mejor los bloqueos, y Johansson volvió a aparecer con su lanzamiento exterior. La sueca fue decisiva para devolver la igualdad al marcador, 42-42, y volvió a poner por delante a las visitantes con el 42-44. En un tramo en el que el partido amenazaba con escaparse, Avenida recuperó parte de su energía y consiguió cerrar mejor las últimas posesiones defensivas para marcharse al descanso con una mínima ventaja: 43-44. No era una renta amplia, pero sí una muestra de que el equipo podía sobreponerse a los momentos difíciles. La cuestión era cuánto le costaría seguir haciéndolo.
La reanudación dejó uno de los detalles más interesantes. Avenida trató de bajar una marcha, algo que podía parecer contrario a su identidad de juego, pero que respondía a una necesidad evidente: no todas las posesiones exigían resolver a la primera ni convertir cada ataque en una carrera. Con Soriano al frente, las salmantinas buscaron circular el balón con más paciencia, alargar algo las posesiones y esperar a encontrar mejores situaciones de lanzamiento. No se trataba de jugar con menos intensidad, sino de elegir mejor cuándo acelerar. Una diferencia importante para un equipo que empieza a afrontar semanas con poco tiempo de recuperación y preparación.
El ajuste permitió a Avenida tomar una pequeña ventaja, aunque el partido seguía exigiendo mucho. Las prisas reaparecieron en algunos ataques y Estepona aprovechó esos errores para acercarse desde la línea de tiros libres. Por dentro, Moore también estaba encontrando la manera de hacer daño, especialmente ante una Mikulasikova que no terminó de entrar en el encuentro -tampoco lo hizo en ningún momento Brown-. Las locales fueron ganando terreno hasta situarse por delante, mientras Avenida perdía parte del acierto que le había permitido dominar al comienzo. Romo pidió tiempo muerto para tratar de frenar la dinámica, pero el equipo salmantino seguía obligado a remar. A falta de dos minutos y medio para cerrar el cuarto, la desventaja había crecido hasta los nueve puntos.
Avenida no se rindió. A falta de puntos de las exteriores, Johansson volvió a sumar desde el tiro libre y redujo la diferencia, mientras una buena defensa ofrecía la posibilidad de acercarse todavía más. Sin embargo, una última decisión desacertada impidió aprovechar la oportunidad y el tercer cuarto terminó con un 64-59 favorable a Estepona. Cinco puntos separaban a ambos equipos. El partido seguía abierto, pero el margen de error de las salmantinas era cada vez menor.
El último cuarto comenzó con Avenida aferrada al encuentro. La inspiración ofensiva del inicio había desaparecido, pero el equipo mantenía la voluntad de competir y buscaba cualquier oportunidad para volver a meterse de lleno en la pelea. Unos tiros libres de Mawuli colocaron el 66-63 cuando todavía quedaban más de seis minutos por disputar. La diferencia volvía a ser de una sola posesión larga y el partido parecía ofrecer una nueva oportunidad para las visitantes.
Sin embargo, cada acercamiento exigía un esfuerzo que no encontraba continuidad en el siguiente ataque. Los tiros libres mantenían a Estepona por delante cuando su juego se atascaba y Avenida no lograba aprovechar las ocasiones para situarse a un punto o igualar el marcador. Las locales, que habían dispuesto de una semana para preparar el encuentro, parecían tener más recursos para sostener el pulso en ese tramo decisivo. La diferencia volvió a crecer hasta los siete puntos. Un intento de triple de Roumy no encontró el aro y, en la siguiente acción, Gretter volvió a demostrar la energía que estaba marcando diferencias. Su penetración acercó a Estepona a una victoria que hasta entonces había tenido que trabajar mucho más de lo que podía sugerir el marcador final.
Avenida trató de recortar distancias con ataques rápidos, pero el acierto ya no acompañaba. Las salmantinas se precipitaron en busca de una reacción inmediata y dejaron espacios que las locales aprovecharon para ampliar su ventaja hasta el definitivo 81-67. El resultado terminó siendo más amplio que las diferencias que habían marcado buena parte del encuentro. Estepona supo resistir cuando Avenida amenazaba con recuperar el control y encontró en el tramo final la continuidad que le faltó a su rival.
La ausencia de Canella se dejó notar en un encuentro que exigía recursos para contrarrestar el poderío de las locales cerca del aro. Y, aunque Johansson y Soriano tuvieron protagonismo en los mejores momentos salmantinos, el equipo no consiguió mantener su eficacia ofensiva cuando el partido entró en su fase decisiva. El calendario seguirá apretando y no habrá demasiado tiempo para detenerse en lo ocurrido. Esa es precisamente una de las lecciones que deja la visita a Estepona: gestionar los esfuerzos no significa limitarse a resistir, sino encontrar la manera de mantener la calidad de las decisiones cuando las piernas empiezan a pesar. Ahora Meins Avenida tiene por delante el reto de incorporar ese aprendizaje a su evolución.
FICHA DEL PARTIDO
IMPULSO 360 ESTEPONA (21+22+21+xx): T. Moore (18), S. Watts (10), C. Muhate (0), M. Gretter (16), L. Howard (7) -cinco inicial-, A. Gervasini (13), A. Sánchez (2), U. Diallo (4), M. Ortega (5), L. Rodríguez (6).
MEINS AVENIDA (28+16+15+xx): Claudia Soriano (16), Sara Roumy (2), Stephanie Mawuli (14), Rebeka Mikulasikova (6), Emma Johansson (19), -cinco inicial-, Martina Fassina (5), Inés Satibáñez (3), Davinia Ángel (0), Keneddy Brown (2).
ÁRBITROS: Juan R. Hurtado, Jorge Muñoz García y Francisco Olmos Ochoa.
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada 4 de la Liga Femenina Endesa disputado en el pabellón José Antonio Pineda.
FICHA DEL PARTIDO
IMPULSO 360 ESTEPONA (21+22+21+xx): T. Moore (18), S. Watts (10), C. Muhate (0), M. Gretter (16), L. Howard (7) -cinco inicial-, A. Gervasini (13), A. Sánchez (2), U. Diallo (4), M. Ortega (5), L. Rodríguez (6).
MEINS AVENIDA (28+16+15+xx): Claudia Soriano (16), Sara Roumy (2), Stephanie Mawuli (14), Rebeka Mikulasikova (6), Emma Johansson (19), -cinco inicial-, Martina Fassina (5), Inés Satibáñez (3), Davinia Ángel (0), Keneddy Brown (2).
ÁRBITROS: Juan R. Hurtado, Jorge Muñoz García y Francisco Olmos Ochoa.
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada 4 de la Liga Femenina Endesa disputado en el pabellón José Antonio Pineda.








