La plaza de Castrotorafe cambia: juegos, calistenia y un refugio verde en el barrio de Capuchinos de Salamanca
195.000 euros para la reforma de la plaza de Castrotorafe, en Capuchinos, con una tirolina, camas elásticas, mesas de ping-pong y nuevas zonas de sombra y descanso
La plaza de Castrotorafe, en el barrio salmantino de Capuchinos, se prepara para cambiar de aspecto. El Ayuntamiento de Salamanca ha sacado a licitación las obras para renovar este espacio, con más juegos infantiles, nuevas instalaciones deportivas y una zona verde pensada para descansar y resguardarse del calor. El proyecto cuenta con un presupuesto base de 194.998,72 euros y un plazo de ejecución de dos meses.
La actuación forma parte de los Presupuestos Participativos y busca dar una nueva vida a una plaza que ronda los 30 años de antigüedad. En la actualidad, el espacio está dividido en cuatro zonas rectangulares, con abundante pavimento, areneros y juegos infantiles repartidos por distintos puntos. La reforma reorganizará estos espacios para facilitar su uso diario, mejorar la accesibilidad y ganar calidad ambiental, sin retirar el arbolado existente.
Uno de los principales cambios estará en el área comprendida entre las calles Valles Mineros y Riaño donde se concentrarán los juegos infantiles que ahora están dispersos y se incorporarán nuevas atracciones para ampliar las opciones de ocio de los más pequeños.
La propuesta incluye una tirolina, un carrusel, un columpio mixto para bebés y niños mayores y dos camas elásticas. El objetivo es reunir las instalaciones en una misma zona y facilitar que los niños puedan jugar en un espacio más organizado. La ubicación también se ha elegido teniendo en cuenta la sombra. El área infantil estará en la parte de la plaza donde llega antes la sombra a medida que avanza la tarde, una circunstancia que puede favorecer su uso durante los meses más calurosos.
Calistenia, ping-pong y ajedrez para todas las edades
La renovación también reservará espacio para la actividad física y el ocio compartido. Junto a los actuales aparatos biosaludables se instalará un conjunto de calistenia, pensado para realizar ejercicios utilizando el peso del propio cuerpo. A esta oferta se sumarán tres mesas de ping-pong y una mesa de ajedrez, con las que se pretende ampliar las posibilidades de uso de la plaza más allá del público infantil.
Estas instalaciones responden a las peticiones planteadas en el Consejo de Participación de la Infancia y la Adolescencia. La idea es que el espacio pueda ser utilizado por niños, jóvenes y adultos, con propuestas tanto para hacer ejercicio como para disfrutar de actividades al aire libre.
1.700 plantas para crear un refugio climático
La otra gran transformación llegará al sector situado entre las calles Valles Mineros y Maragatería. Esta parte de la plaza se convertirá en una zona de estancia más naturalizada, con vegetación, mobiliario urbano y espacios para reunirse en familia. El proyecto contempla más de 1.700 plantas arbustivas, pavimento verde, nuevos bancos y seis mesas de picnic. También se habilitarán dos pistas para jugar a la petanca.
La intervención pretende reducir la sensación de un espacio dominado por el pavimento y crear un entorno más agradable para descansar, especialmente durante los días de calor. La vegetación contribuirá a mejorar el aspecto de la plaza y favorecerá la biodiversidad, mientras que las zonas de estancia permitirán prolongar su uso durante buena parte del año.








