Cáncer de mama y lactancia: el medicamento para suprimir la leche que podría prevenir tumores tras el parto

Una investigación del Centro del Cáncer de Salamanca demuestra que la cabergolina acelera la limpieza celular del pecho tras el destete y reduce el riesgo

Cáncer de mama y lactancia: el medicamento para suprimir la leche que podría prevenir tumores tras el parto
Cáncer de mama
El autor esIsabel Andrés Rodríguez
Isabel Andrés Rodríguez
Lectura estimada: 4 min.

Un equipo de investigadores del Centro de Investigación del Cáncer (CSIC, Universidad de Salamanca, FICUS) y del IBSAL ha descubierto que un medicamento utilizado para suprimir la lactancia podría reducir el riesgo de cáncer de mama en las madres tras el parto. El medicamento cabergolina suprime la producción de leche y se receta tras una pérdida gestacional o cuando no es posible amamantar, pero, actualmente, no está aprobada para prevenir el cáncer de mama.

El estudio, publicado en Cancer Discovery, analizó historiales médicos de España y Noruega, incluyendo a más de 150.000 mujeres con información registrada sobre el uso o no de cabergolina. El análisis mostró una asociación: que las mujeres que tomaron cabergolina para suprimir la producción de leche tras el parto tenían aproximadamente un 70 % menos riesgo de desarrollar cáncer de mama en los años siguientes, en comparación con aquellas que no recibieron el medicamento.

Este hallazgo coincidió con lo que los investigadores observaron en ratones. Probaron una dosis única de cabergolina al terminar la lactancia en ratones portadores de mutaciones en los genes BRCA1 y TP53, asociadas a formas agresivas de cáncer de mama, y el porcentaje de ratones que desarrollaron cáncer de mama se redujo aproximadamente a la mitad.

"El cáncer de mama es la principal causa de muerte por cáncer entre las mujeres jóvenes y la mayoría de estos casos se producen en los años posteriores al embarazo. Esto es especialmente cierto en el caso de las mujeres con alto riesgo de padecer cáncer de mama. Nuestros hallazgos sugieren que podría existir la posibilidad de reducir ese riesgo ayudando a la mama a completar un proceso natural que tiene lugar tras el cese de la lactancia", ha explicado el codirector del estudio, Christopher Maxwell, catedrático de la Facultad de Medicina de la University of British Columbia (Canadá).

Según han explicado desde la USAL, cuando una mujer deja de dar el pecho, la mama se somete a un importante proceso de limpieza denominado involución. Durante el embarazo, los niveles hormonales aumentan y las estructuras productoras de leche de la mama se ramifican, creando un "árbol ductal". Pero, una vez finalizada la lactancia, esas células ya no son necesarias y la mama sufre una involución para eliminar el tejido sobrante.

Sin embargo, los investigadores han descubierto que este proceso de limpieza puede quedar incompleto en los ratones de laboratorio, dejando atrás células que podrían volverse cancerosas.

La cabergolina parece ayudar a completar esa transición acelerando el proceso natural de la mama tras el destete. En los estudios con ratones, redujo el tejido potencialmente precanceroso, disminuyó el área ductal, redujo el crecimiento celular y aumentó la presencia en la mama de células inmunitarias que participan en la defensa frente a los tumores.

Planificación de ensayo clínico

"Creemos que el periodo posterior a la lactancia materna es una ventana importante para la prevención. Existe una oportunidad única para actuar sobre la involución, el proceso natural que comienza tras el destete. No se trata de cambiar los planes de lactancia materna de las mujeres, cualquier intervención preventiva solo se consideraría una vez finalizada la lactancia", ha explicado Jesús Pérez-Losada, investigador del CSIC en el Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca, y codirector de la investigación. "La cabergolina aún debe someterse a ensayos prospectivos. Por lo tanto, el siguiente paso es probarla en ensayos clínicos y determinar si los beneficios que hemos observado pueden confirmarse en mujeres".

El equipo de investigación ya ha obtenido financiación de la Fundación Gray para un ensayo clínico dirigido a mujeres con una mutación del gen BRCA1.

Las participantes serán seleccionadas a través de clínicas especializadas en alto riesgo y elegirán durante cuánto tiempo desean amamantar. Tras el destete, recibirán cabergolina o un placebo, mientras los investigadores realizan un seguimiento de los marcadores biológicos relacionados con el riesgo futuro de cáncer de mama.

Se trata de una vía prometedora, ya que las medidas preventivas actuales para las mujeres con alto riesgo incluyen la terapia hormonal o la cirugía, ambas con importantes efectos secundarios físicos y emocionales.

Si tiene éxito en los próximos ensayos clínicos, la autorización ya existente del fármaco para otro uso podría acelerar su desarrollo como estrategia preventiva, ofreciendo una opción de tratamiento más respetuosa para las mujeres que lo necesitan.

Esta investigación ha sido financiada por los Institutos Canadienses de Investigación en Salud, la Sociedad Canadiense contra el Cáncer, el Instituto de Investigación Terry Fox y el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades a través de la Agencia Estatal de Investigación de España, con el apoyo adicional de organismos de financiación del Reino Unido y Estados Unidos, así como la Asociación We can be heroes.

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