Salamanca pone el foco en la investigación contra el cáncer de mama y en el apoyo emocional a las pacientes
La Asociación Española Contra el Cáncer de Salamanca destaca la importancia de los nuevos tratamientos y reclama una atención integral que tenga en cuenta las secuelas físicas, psicológicas y sociales de la enfermedad
La investigación y el acompañamiento a las pacientes son dos de los grandes retos en la lucha contra el cáncer de mama. Con motivo del Día Mundial del Cáncer de Mama, que se conmemora el próximo 19 de octubre, la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en Salamanca pone el foco en los avances científicos y en la necesidad de ofrecer una atención más humana, que vaya más allá del tratamiento médico.
Bajo el lema "Nos lo tomamos a pecho", la entidad reclama que las mujeres con cáncer de mama se sientan cuidadas, escuchadas e informadas durante todo el proceso de la enfermedad, y que puedan participar activamente en las decisiones relacionadas con su tratamiento.
En Salamanca, 380 personas fueron diagnosticadas de cáncer de mama durante 2025. En ese mismo periodo, la AECC atendió a 310 personas con esta enfermedad, de las cuales 130 eran nuevos casos.
La Asociación Española Contra el Cáncer destina actualmente más de 32 millones de euros a 110 proyectos específicos de investigación sobre el cáncer de mama. Estas iniciativas buscan mejorar los tratamientos, aumentar la supervivencia y avanzar hacia una medicina más personalizada.
Entre las líneas de investigación figuran los ensayos clínicos con nuevos tratamientos CAR-T, la búsqueda de nuevas vías para prevenir la metástasis y la identificación de biomarcadores que permitan adaptar las terapias a las características de cada tumor, especialmente en los casos más agresivos.
También se desarrollan proyectos orientados a mejorar la detección precoz, como el estudio de nuevas pruebas de orina y el uso de herramientas inteligentes para perfeccionar las ecografías y facilitar el diagnóstico de nódulos mamarios.
Desde la AECC de Salamanca se subraya la importancia de continuar impulsando la investigación para lograr diagnósticos más tempranos y tratamientos cada vez más eficaces, con el objetivo de mejorar tanto las posibilidades de supervivencia como la calidad de vida de las pacientes.
El impacto emocional
El cáncer de mama no termina con el diagnóstico ni con la finalización del tratamiento. El miedo a una recaída, las secuelas físicas, los cambios en la imagen corporal y las dificultades para recuperar la rutina pueden afectar al bienestar emocional y a la vida familiar, laboral y social de las mujeres.
Por este motivo, la Asociación reclama una atención integral centrada en la persona, que tenga en cuenta las necesidades individuales de cada paciente y no se limite a los aspectos clínicos de la enfermedad.
La entidad considera fundamental que las mujeres reciban información clara y comprensible, puedan expresar sus preocupaciones y participen en las decisiones sobre su proceso. También destaca la importancia de establecer relaciones de confianza con los profesionales sanitarios y facilitar espacios de apoyo para las pacientes y sus familias.
La reivindicación se resume en una idea: escuchar también es cuidar. La atención psicológica y el acompañamiento son elementos esenciales para afrontar las distintas etapas de la enfermedad y sus consecuencias.
Un teléfono gratuito para pacientes y familiares
La Asociación Española Contra el Cáncer de Salamanca recuerda que las personas diagnosticadas y sus familiares tienen a su disposición el teléfono gratuito 900 100 036, operativo las 24 horas del día, los siete días de la semana.
A través de este servicio pueden solicitar información, orientación y acompañamiento durante el proceso de la enfermedad.
La entidad también insiste en la importancia de mantener hábitos de vida saludables y participar en los programas de cribado y detección precoz, herramientas fundamentales para favorecer el diagnóstico en fases iniciales.
Con motivo del Día Mundial del Cáncer de Mama, la AECC de Salamanca busca visibilizar las necesidades de las pacientes y recordar que los avances científicos deben ir acompañados de una atención cercana y humana. Mejorar la supervivencia es esencial, pero también lo es garantizar que cada mujer se sienta escuchada, informada y acompañada durante todo el proceso.








