Salamanca estrena un parque infantil de madera junto a la biblioteca Torrente Ballester
El nuevo espacio del paseo de los Olivos cuenta con dos áreas de juego para distintas edades,
Las familias de Salamanca cuentan con una nueva zona de juegos junto a la Biblioteca Pública Municipal Torrente Ballester después de que el Ayuntamiento ha abierto al público el parque infantil situado entre el paseo de los Olivos y la avenida de Federico Anaya, un espacio renovado que apuesta por los materiales naturales, la accesibilidad y la integración de las zonas verdes.
El parque ocupa el lugar de una antigua zona de descanso con suelo de tierra y bancos de ladrillo. La intervención ha transformado este espacio en dos áreas infantiles diferenciadas por edades, rodeadas de vegetación y arbolado. La propuesta busca ofrecer un entorno agradable para los niños y niñas del barrio y para las familias que acuden a la biblioteca.
Uno de los elementos más llamativos son los juegos elaborados artesanalmente con madera natural de robinia, que conserva la forma original de los troncos. Una de las zonas incorpora dos grandes estructuras inspiradas en el juego del mikado, pensadas para trabajar la agilidad y el equilibrio, tanto individualmente como en grupo. El segundo espacio está adaptado a los más pequeños y fomenta la exploración y la creatividad. Los juegos se han instalado sobre una base amortiguante de gravilla y el pavimento que los rodea está compuesto por losas con áridos reciclados. Estas piezas, de gran formato y color verde musgo, incluyen un tratamiento fotocatalítico destinado a contribuir a la reducción de contaminantes como el dióxido de nitrógeno.
La actuación se completa con nuevo mobiliario urbano: 30 bancos, cinco papeleras y una fuente bebedero. También se han instalado cinco farolas con tecnología de bajo consumo para mejorar la iluminación del entorno sin disparar el gasto energético. Además, se ha renovado el carril bici y se ha delimitado mejor su recorrido respecto al parque y las zonas peatonales. La separación pretende reducir los cruces entre ciclistas y peatones y facilitar desplazamientos más seguros.
La Chinchibarra suma verde
Las mejoras no se limitan al nuevo parque infantil. El proyecto incluye una ampliación de las zonas verdes de la Chinchibarra, donde se han plantado 100 árboles nuevos para reforzar la masa forestal existente y avanzar en la creación de un bosque urbano. Esta vegetación contribuirá a mejorar la calidad ambiental, reducir el efecto de isla de calor y ofrecer refugio a distintas especies de aves, que también pueden ayudar al control natural de algunas plagas.
A ello se suma la plantación de alrededor de 1.700 ejemplares de especies arbustivas en la mediana del paseo de los Olivos y en varios parterres. Se han elegido plantas con bajas necesidades de agua y variedad de colores para mejorar el paisaje y favorecer la biodiversidad. También se han ampliado los parterres próximos a la Glorieta del Voluntariado y se ha definido un recorrido peatonal más seguro, diferenciado del carril bici
Las obras forman parte de 'CoNEcta Salamanca', el plan municipal de actuación en los barrios de Garrido Norte y Sur, Chinchibarra, Estación y Salesas. La iniciativa reúne medidas de renaturalización urbana, eficiencia energética, accesibilidad e integración social, entre otros objetivos, y se dirige a una zona en la que viven más de 33.000 personas. El programa dispone de un presupuesto total de 15.227.851 euros, con una aportación del 60% procedente del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).








