Las gafas oscuras de Marta Canella: la explicación detrás de una imagen que llamó la atención
La jugadora gallega de Meins Avenida mantiene este recurso para protegerse de la fotosensibilidad que arrastra tras una contusión que sufrió la temporada pasada
La imagen de Marta Canella en el primer partido oficial con la camiseta del Meins Avenida dejó un detalle que no pasó desapercibido en Würzburg. La jugadora gallega apareció en pista con unas gafas oscuras, una imagen poco habitual en el baloncesto de cinco contra cinco y que llevó a más de uno a hacerse la misma pregunta: ¿por qué juega con ellas? La respuesta está en una lesión que condicionó buena parte de su última temporada y de la que afortunadamente se recuperó para ser hoy parte del conjunto salmantino. Canella utiliza las gafas para mitigar la fotosensibilidad que mantiene después de la contusión que sufrió el pasado mes de febrero, cuando todavía defendía la camiseta del Spar Girona.
El club catalán comunicó entonces que la jugadora había sufrido una contusión en la cabeza y que, debido a las molestias persistentes, se encontraba en proceso de recuperación después de las correspondientes valoraciones médicas. La evolución, añadía el comunicado, determinaría su disponibilidad aunque la realidad fue que Canella no volvió a tener protagonismo aquella temporada.
Ahora, ya en Salamanca, las gafas forman parte de su rutina. No se trata de un elemento reservado a los partidos: Canella también las utiliza durante los entrenamientos, de modo que el accesorio que sorprendió a algunos aficionados en su estreno con Avenida es, en realidad, parte de la manera en la que la jugadora afronta actualmente su actividad deportiva.
Imagen llamativa, pero no desconocida
Ver a una jugadora de baloncesto con gafas oscuras puede resultar extraño, especialmente en una competición como la Liga Femenina Endesa. Sin embargo, no es algo completamente excepcional. En otras modalidades y también en el deporte de élite existen antecedentes de deportistas que recurren a gafas específicas por motivos médicos o para protegerse de determinadas condiciones de luz.
Uno de los ejemplos más reconocibles es el de Edgar Davids, el histórico futbolista neerlandés de la Juventus, que convirtió sus gafas protectoras en una de las imágenes más características de su carrera después de sufrir problemas relacionados con un glaucoma. Su caso no es equiparable al de Canella, pero sí sirve para recordar que unas gafas durante una competición profesional pueden tener poco que ver con la estética.
En baloncesto 5x5 cualquier buen aficionado no olvida la imagen de Kareem Abdul-Jabbar, en su caso, con gafas transparentes similares a las que usan las jugadoras actuales de la WNBA como Olivia Miles o Allisha Gray.
También el baloncesto 3x3 ofrece una imagen menos extraña de este tipo de protección oscura puesto que se juega en la calle y muchas veces en horarios y pistas donde el sol puede afectar a la visión del juego. Y Canella conoce bien esa modalidad: es una habitual de la selección española de 3x3, una disciplina en la que ha desarrollado parte de su trayectoria internacional. Voley-playa o ciclismo son otros deportes en los que este tipo de recursos son habituales.
Pero el caso que interesa ahora en Salamanca es otro. Las gafas no son parte de un personaje ni una seña de identidad buscada sino una herramienta que permite a Canella continuar haciendo su trabajo con normalidad.








