Así es la flota de drones de Salamanca: cinco aeronaves para Policía Local y Bomberos
Salamanca cuenta con cinco dispositivos y 22 pilotos municipales que los utilizan en vigilancia, tráfico, accidentes, patrimonio y emergencias
Salamanca cuenta actualmente con cinco aeronaves no tripuladas destinadas a servicios municipales. La flota se reparte entre la Policía Local y el Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento, y sus posibilidades van mucho más allá de la vigilancia de los vertidos ilegales. En total, 22 agentes y profesionales municipales cuentan con capacidad para pilotar estos dispositivos. La intención del Ayuntamiento es ampliar progresivamente ese número mediante nuevas acciones formativas para que más efectivos puedan utilizar las aeronaves en sus respectivas unidades.
Dentro de la Policía Local existen actualmente tres equipos. El mayor Abelardo Periáñez explicó durante la demostración que cuentan con un Matrice de unos seis kilos y dos DJI Mini 5 de menos de 250 gramos. Los dos equipos pequeños están asignados a unidades diferentes: uno al Grupo 7 y otro a la Unidad de Policía Judicial de Tráfico.
Las características de cada aeronave condicionan también su utilización. Los drones pequeños ofrecen una mayor facilidad para determinadas operaciones, mientras que el equipo de mayor tamaño se emplea, entre otras funciones, para levantar escenarios en 3D mediante nubes de puntos, una herramienta especialmente útil para documentar determinadas actuaciones policiales.
Policía y Bomberos utilizan equipos diferentes
La flota municipal no se limita a las aeronaves de la Policía Local. Bomberos dispone también de un Matrice M4T equipado con cámara térmica, además de otros dos DJI Mini 5. En este caso, las prestaciones están especialmente relacionadas con las necesidades propias de los servicios de emergencias. La cámara térmica permite obtener información que no sería posible captar de la misma manera con una cámara convencional.
Además, el Ayuntamiento trabaja en la incorporación de nuevos equipos con hélices protegidas, con el objetivo de ampliar las posibilidades de utilización de los drones y facilitar su despliegue en diferentes servicios municipales. La previsión pasa también por formar a más personal. Actualmente el número de pilotos habilitados es limitado y el Ayuntamiento quiere que cada vez haya más funcionarios de Policía Local y Bomberos preparados para manejar estos dispositivos.
Del vertedero ilegal al accidente de tráfico
La vigilancia de residuos fue uno de los primeros usos que la Policía Local dio a los drones, pero no es el único. Las aeronaves se utilizan también para analizar accidentes de tráfico, vigilar determinadas conductas al volante y apoyar actuaciones relacionadas con la protección del patrimonio.
La posibilidad de obtener imágenes desde el aire permite, por ejemplo, documentar un escenario de accidente y obtener una perspectiva que puede resultar difícil de conseguir desde el suelo. También se están empleando como apoyo para controlar comportamientos relacionados con la circulación, como posibles carreras o conducciones anómalas en determinadas zonas de la ciudad.
El Ayuntamiento considera que estas aplicaciones pueden seguir creciendo. La idea es utilizar las aeronaves allí donde aporten una ventaja a los agentes y permitan mejorar la vigilancia o facilitar una intervención.
Volar un dron policial no es simplemente levantarlo
Detrás de cada vuelo existe además un procedimiento específico. Los agentes reciben formación en función del tipo de aeronave y su peso, realizan prácticas y trabajan con un manual de operaciones. Antes de levantar el vuelo, los responsables coordinan la operación con Matacán, teniendo en cuenta el tráfico aéreo de la zona. La Policía Local dispone incluso de una radio de banda aérea para conocer qué aeronaves pueden encontrarse en el entorno.
Durante la demostración realizada en Salamanca se estableció un techo operativo de 80 metros, aunque la normativa aeronáutica fija con carácter general un límite de 120 metros para este tipo de operaciones en las condiciones señaladas por los agentes.
El resultado es una pequeña flota aérea municipal que ya se ha convertido en una herramienta más para Policía Local y Bomberos: cinco drones, 22 pilotos y más de 270 servicios realizados por la Policía Local desde que comenzó a utilizar estas aeronaves.








