El dron de Salamanca ya busca vertidos desde el aire: puede identificar un vehículo a 2 kilómetros
La Policía Local muestra sobre el terreno cómo utiliza estas aeronaves para localizar depósitos ilegales y movilizar a las patrullas cuando detecta una infracción
La vigilancia de los vertidos ilegales en Salamanca ha cambiado de perspectiva. Donde antes podía ser necesario colocar una furgoneta en un punto elevado y esperar con unos prismáticos a que apareciera algún vehículo, ahora la Policía Local puede controlar la zona desde el aire mediante un dron.
El Ayuntamiento ha mostrado sobre el terreno el funcionamiento de este sistema, que ya se utiliza de forma habitual para vigilar los depósitos clandestinos de residuos y que se está extendiendo a otros ámbitos de la actividad policial.
La demostración ha permitido conocer cómo trabajan los agentes encargados de manejar las aeronaves y, especialmente, qué ocurre cuando el dispositivo localiza una posible infracción. El dron puede desplazarse por zonas de difícil acceso y ofrecer una visión amplia del terreno, mientras que su cámara permite acercar la imagen con un zoom óptico, no digital.
Esta capacidad hace posible obtener imágenes nítidas incluso a una distancia considerable. Según explicaron los agentes durante la demostración, combinando las posibilidades de vuelo con las prestaciones de la cámara, pueden llegar a distinguir con claridad elementos situados a unos dos kilómetros.
La operativa no consiste únicamente en observar desde el aire. Cuando los agentes localizan un posible vertido o detectan un comportamiento susceptible de ser sancionado, pueden avisar a la patrulla correspondiente para que se desplace hasta el lugar.
De esta manera, el dron se convierte en una herramienta de apoyo a la intervención policial. El vuelo permite localizar desde una posición privilegiada lo que está ocurriendo y facilita que los agentes que se encuentran sobre el terreno puedan actuar.
Un recurso que ya se utiliza casi a diario
La Policía Local comenzó a emplear los drones para vigilar los vertidos ilegales el pasado año. Desde entonces, el uso de estas aeronaves se ha ampliado a otros servicios, entre ellos el estudio de accidentes de tráfico, la vigilancia de determinadas infracciones relacionadas con la circulación y la protección del patrimonio.
El concejal de Protección Ciudadana, Tráfico y Transporte, Ángel Molina, ha destacado que se trata de un recurso que prácticamente está presente a diario en la actividad policial, aunque su utilización depende de las necesidades del servicio y de las tareas de mantenimiento de las aeronaves.
Los datos aportados por el Ayuntamiento apuntan además a una evolución significativa en la gestión de los residuos. En el último año, según explicó Molina, los depósitos en los puntos limpios han aumentado un 60%, mientras que los residuos retirados de los puntos ilegales se han reducido también un 60%.
La vigilancia aérea se suma así a otras medidas adoptadas durante los últimos años para combatir los vertidos en caminos y cunetas del término municipal.
El vuelo está coordinado con el tráfico aéreo
El trabajo de los agentes también está condicionado por la normativa aeronáutica. El oficial Víctor Sánchez explicó durante la demostración que el límite general de servicio se sitúa en los 120 metros de altura, aunque para el vuelo realizado durante esta jornada se estableció un techo de 80 metros.
Antes de cada operación se coordina el vuelo con la torre de control de Matacán y se tiene en cuenta el tráfico aéreo existente en la zona. Los agentes disponen además de una radio de banda aérea para mantener esa comunicación. En cuanto a la distancia, los agentes pueden operar manteniendo el dron dentro de su campo visual y, con las condiciones y procedimientos correspondientes, alcanzar distancias de varios cientos de metros. La cámara permite ampliar considerablemente la capacidad de observación.
Todo ello se desarrolla dentro del marco establecido para la utilización policial de estos dispositivos y con zonas señalizadas mediante carteles informativos, una de las medidas adoptadas por el Ayuntamiento para cumplir con las obligaciones relacionadas con la videovigilancia y la protección de datos.
El objetivo, en definitiva, es que el dron no sustituya a la patrulla, sino que permita a los agentes saber dónde deben acudir y qué está ocurriendo antes incluso de llegar al lugar.








