Caja Rural de Salamanca blinda su compromiso con la ética con el sello AENOR
La entidad obtiene la certificación de Compliance Penal conforme a la norma UNE 19601:2025, que avala sus mecanismos de prevención, supervisión y control
Caja Rural de Salamanca ha dado un nuevo paso en el fortalecimiento de sus políticas de cumplimiento, ética y buen gobierno con la obtención del Certificado AENOR de Sistema de Gestión de Compliance Penal, conforme a la norma UNE 19601:2025.
La certificación reconoce la implantación y eficacia de un modelo de gestión destinado a prevenir riesgos penales, reforzar la cultura de cumplimiento y consolidar los principios de integridad y responsabilidad en el conjunto de la organización.
El reconocimiento avala el trabajo desarrollado por la entidad para reforzar sus mecanismos de prevención, supervisión y control, en línea con los estándares de cumplimiento normativo y buen gobierno. El proceso ha implicado de forma transversal a distintas áreas de Caja Rural de Salamanca y ha contado con un papel destacado de Socorro Coria, directora de Asesoría Jurídica, y Ester Málaga Bermejo, técnico de la entidad.
Desde la entidad destacan que el cumplimiento normativo constituye un elemento integrado en su modelo de gestión y no únicamente una obligación legal. En este sentido, Caja Rural de Salamanca señala que su actividad se sustenta en principios como la confianza, la transparencia y la responsabilidad, aplicados a su relación con socios, clientes, empleados y con el conjunto de la sociedad salmantina.
La certificación de AENOR se incorpora además a la estrategia de mejora continua de la entidad y se vincula con su compromiso con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030, especialmente aquellos relacionados con el fortalecimiento de las instituciones, la gobernanza responsable y la promoción de comportamientos éticos en el ámbito empresarial.
Con esta certificación, Caja Rural de Salamanca continúa avanzando en el desarrollo de un modelo de gestión basado en el cumplimiento y la responsabilidad, al tiempo que mantiene su apuesta por el arraigo al territorio, la cercanía y la contribución al desarrollo económico y social de Salamanca.








