Cae pero la selección de Miguel Méndez confirma que su juventud ya no es un límite y buscará el bronce ante Alemania
España ya no mira al gigante desde abajo y se atreve a plantarle cara hasta donde le permiten
Cae pero la selección de Miguel Méndez confirma que su juventud ya no es un límite y buscará el bronce ante Alemania
Durante años, enfrentarse a Estados Unidos era casi un ejercicio de resignación. Había que competir, intentar resistir y esperar que el gigante dejara alguna grieta. Esta vez fue diferente. España no consiguió derribarlo, pero durante muchos minutos lo miró de frente, sin complejos y con la sensación de que la distancia que durante tanto tiempo pareció insalvable empieza a reducirse.
El marcador final, 66-76, dejó a la selección española fuera de la final del Mundial, pero no borró la enorme actuación de un equipo todavía en construcción y con una generación extraordinariamente joven. Estados Unidos disputará el oro contra Francia, mientras España tendrá que levantarse rápidamente para enfrentarse a Alemania por el bronce este domingo.
La magnitud del desafío era evidente antes de que comenzara el partido. Estados Unidos llegaba con 34 victorias consecutivas en Mundiales, ocho oros olímpicos seguidos y cuatro títulos mundiales consecutivos. Además, España nunca había conseguido derrotarle en sus once enfrentamientos anteriores. El escenario parecía diseñado para confirmar la jerarquía histórica. Pero España decidió desde el primer minuto que aquella historia podía escribirse de otra manera.
El 11-4 inicial fue toda una declaración de intenciones. Las españolas encontraron el aro, defendieron con enorme intensidad y provocaron errores poco habituales en su rival. Estados Unidos tuvo que recurrir muy pronto a sus jóvenes talentos para cambiar el rumbo del encuentro, con Paige Bueckers y Alliyah Boston entrando en pista apenas transcurridos tres minutos.
La reacción estadounidense llegó, pero España no se descompuso. Bueckers encabezó un parcial de 0-8 que permitió a las norteamericanas ponerse por delante, aunque el conjunto de Miguel Méndez siguió encontrando respuestas.
Y ahí apareció una jugadora que, con solo 20 años, empieza a convertirse en algo más que una promesa. Iyana Martín volvió a ejercer de referencia, anotando, defendiendo y asumiendo responsabilidades cuando más pesaba la camiseta. Su actuación durante el campeonato está siendo una de las grandes noticias de esta selección y su personalidad ante Estados Unidos volvió a demostrarlo.
El segundo cuarto fue especialmente revelador. España tuvo que convivir con un escenario poco favorable y aun así logró mantenerse a una distancia mínima. El criterio arbitral dejó una diferencia notable desde la línea de personal: Estados Unidos lanzó 27 tiros libres en la primera mitad por solo cuatro de España. Lejos de venirse abajo, las españolas llegaron al descanso únicamente tres puntos por detrás. Fue otra prueba de carácter.
Porque España no necesitaba que el partido fuese cómodo para competir. Necesitaba demostrar que podía sostenerse cuando todo parecía jugar en contra. Y lo hizo.
Tras el descanso llegaron los mejores momentos de Estados Unidos. España salió de nuevo con determinación, con triples de María Conde e Iyana, pero atravesó un tramo de cuatro minutos sin anotar que permitió al equipo estadounidense abrir una pequeña brecha. El físico y el talento de las campeonas volvieron a aparecer cuando más falta hacía.
La respuesta española, sin embargo, fue la misma durante todo el campeonato: resistir.
Iyana Martín y Buenavida asumieron el mando, mientras María Conde seguía aportando puntos y energía. España consiguió volver a meterse en el partido hasta igualar el encuentro a 58 al término del tercer cuarto. A diez minutos del final, el gigante seguía en pie, pero también seguía teniendo delante a un equipo que se negaba a apartarse.
La diferencia terminó apareciendo en el último cuarto. Las faltas condicionaron especialmente a España, con Iyana Martín y Cazorla jugando los minutos decisivos con cuatro personales. Estados Unidos aprovechó esa situación y encadenó ocho puntos consecutivos para situarse 62-72 a falta de 3:40.
Esta vez ya no hubo respuesta suficiente. El cansancio y la acumulación de esfuerzos pasaron factura y España solo pudo anotar ocho puntos en el último periodo. Pero el resultado no debería ocultar lo verdaderamente importante.
Esta selección ha dejado de enfrentarse a Estados Unidos con la sensación de estar ante una montaña imposible de escalar. Ahora sabe que puede competir, incomodar y llevar al límite a la gran potencia del baloncesto femenino mundial. Quizá todavía no sea suficiente para ganar, pero sí para empezar a creer.
Y pocas jugadoras representan mejor ese cambio que Iyana Martín. Sus 20 años, su descaro y su capacidad para asumir el protagonismo frente a las mejores del mundo resumen perfectamente lo que es esta España: joven, ambiciosa y cada vez menos impresionada por el tamaño del rival.
Estados Unidos buscará este domingo su quinto Mundial consecutivo frente a Francia, en una final que comenzará a las 20:00 horas en el Berlín Arena. España tendrá que cambiar rápidamente el chip: a las 16:30, en el mismo escenario, volverá a enfrentarse a Alemania, esta vez con una medalla de bronce en juego.
El oro tendrá que esperar. Pero quizá lo más importante es que España ya ha demostrado que el sueño de mirar a Estados Unidos a los ojos ha dejado de ser un sueño.
FICHA
66 España (18+18+22+8): Cazorla (2), Martín (17), Conde (17), Fam (9), Carrera (6) -quinteto inicial-, Buenavida (5), Ortiz (-), Pueyo (-), Ginzo (-), Torrens (-), Gustafson (6) y Flórez (4).
76 Estados Unidos (21+18+19+18): Young (12), Gray (5), Copper (13), Stewart (16), Collier (7) -quinteto inicial-, Bueckers (6), Citron (-), Howard (5), Iriafen (-), Clark (1), Boston (6) y Reese (5).
Árbitros: Julio Anaya (Panamá), Takaki Kato (Japón), Ruben Woolcoc (Australia).
Incidencias: partido correspondiente a la semifinal de la Copa del Mundo disputado ante 12,650 espectadores en el pabellón Berlín Arena (Alemania).
El entrenador de Unionistas se mostró crítico con el nivel defensivo de su equipo tras la tercera derrota consecutiva
El Real Avilés llegaba sin sumar y se aprovechó de los charros para ahondar en la herida unionista
El piloto salmantino fue el más rápido en la primera especial y tuvo que aflojar por problemas intestinales en la segunda, pero es líder
FICHA
66 España (18+18+22+8): Cazorla (2), Martín (17), Conde (17), Fam (9), Carrera (6) -quinteto inicial-, Buenavida (5), Ortiz (-), Pueyo (-), Ginzo (-), Torrens (-), Gustafson (6) y Flórez (4).
76 Estados Unidos (21+18+19+18): Young (12), Gray (5), Copper (13), Stewart (16), Collier (7) -quinteto inicial-, Bueckers (6), Citron (-), Howard (5), Iriafen (-), Clark (1), Boston (6) y Reese (5).
Árbitros: Julio Anaya (Panamá), Takaki Kato (Japón), Ruben Woolcoc (Australia).
Incidencias: partido correspondiente a la semifinal de la Copa del Mundo disputado ante 12,650 espectadores en el pabellón Berlín Arena (Alemania).








