El fraude fue descubierto en 2024 y el responsable terminó identificado tras utilizar los datos de otro ciudadano para ocultarse
De una falsa multa de 45 euros a una multa real de 2.000: así cayó el estafador de la ORA en Salamanca
El fraude fue descubierto en 2024 y el responsable terminó identificado tras utilizar los datos de otro ciudadano para ocultarse
Estamos más que acostumbrados a recibir intentos de estafa por llamada, SMS o correo electrónico. Sin embargo, en Salamanca se produjo en 2024 un caso especialmente llamativo: supuestas multas de la Ordenanza Reguladora de Aparcamiento (ORA) que en realidad eran un intento de estafa y que dirigían a los conductores a una pasarela de pago fraudulenta.
El caso, que fue advertido públicamente por el Ayuntamiento de Salamanca en junio de 2024, ha dado ahora un nuevo giro después de que haya sido identificado el responsable de la utilización fraudulenta de los datos personales empleados para intentar ocultar su identidad.
Los falsos tiques comenzaron a aparecer en vehículos estacionados en Salamanca. Los documentos simulaban ser sanciones de la ORA y contenían un enlace para que el conductor pudiera realizar el pago voluntario de una supuesta multa de 45 euros.
El diseño de los documentos presentaba diferencias respecto a un tique original, aunque estaba suficientemente conseguido como para poder pasar por auténtico.
El Ayuntamiento alertó entonces a los ciudadanos a través de sus redes sociales y pidió que cualquier persona afectada comunicara inmediatamente los hechos a la Policía Local.
El Consistorio llegó a publicar imágenes para mostrar las diferencias entre ambos documentos.
En el caso del tique falso, la principal señal de alerta aparecía en la parte inferior, donde figuraba un enlace que dirigía a la página web utilizada para intentar llevar a cabo la estafa.
Por el contrario, en el tique válido no aparecía esa dirección web y sí figuraban los datos originales correspondientes a la sanción.
Una vez detectado el fraude, el Ayuntamiento puso los hechos en conocimiento de la Policía Nacional, que solicitó la colaboración del Centro Criptológico Nacional para tratar de localizar al responsable y conseguir la cancelación del dominio utilizado.
El estafador utilizó los datos de otra persona
La investigación escondía además una segunda maniobra. La persona que se encontraba detrás de la estafa había utilizado deliberadamente los datos personales de otro ciudadano en la raíz del dominio fraudulento.
En concreto, había incorporado el nombre, el Documento Nacional de Identidad (DNI) y hasta una fotografía de esa persona.
El objetivo era utilizar una identidad ajena para despistar a quienes intentaran investigar quién se encontraba realmente detrás de la página web.
La estrategia funcionó inicialmente. Al no poder localizar al verdadero responsable, la investigación relacionada con la estafa de los falsos tiques terminó siendo archivada.
Sin embargo, la identidad falsa acabaría convirtiéndose precisamente en la pista que permitiría avanzar en el caso.
La persona cuyos datos habían sido utilizados para crear esa identidad falsa denunció la situación ante la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD).
La agencia inició sus propias actuaciones para determinar quién había utilizado esos datos personales sin consentimiento.
Según la resolución, la investigación se centró, entre otros elementos, en la línea telefónica que había sido facilitada al registrar el dominio utilizado para la página fraudulenta.
De esta manera, la Agencia Española de Protección de Datos consiguió identificar al responsable de la utilización de esos datos, algo que no había sido posible inicialmente en la investigación relacionada con la estafa.
El responsable aparece en la resolución identificado mediante las iniciales A.A.A.
Una sanción de 2.000 euros
La Agencia Española de Protección de Datos ha concluido que la publicación y conservación de los datos personales de la víctima sin su consentimiento constituye una infracción de la normativa de protección de datos.
Por este motivo, ha impuesto al responsable una multa de 2.000 euros.
La sanción se refiere al tratamiento y utilización de los datos personales y no directamente a la estafa de los falsos tiques de la ORA, ya que la Agencia Española de Protección de Datos únicamente puede actuar dentro de sus competencias en materia de protección de datos.
El caso deja así una situación llamativa: el intento de utilizar la identidad de otra persona para ocultar al responsable terminó proporcionando una pista para localizarlo.
Ahora, una vez conocida su identidad, podría retomarse la investigación relacionada con la estafa de los falsos tiques que aparecieron en Salamanca en 2024.
Aquel fraude buscaba que los conductores creyeran que habían recibido una sanción de aparcamiento y accedieran a una página web falsa para abonar 45 euros, motivo por el que el Ayuntamiento pidió entonces extremar las precauciones y comprobar siempre los datos de cualquier supuesto tique de la ORA antes de realizar un pago.
El accidente ha ocurrido en el kilómetro 223 de la N-620 y ha requerido la intervención de los servicios sanitarios
La colisión por alcance entre dos turismos de madrugada obligó a movilizar a los servicios de emergencias y a Tráfico en sentido Salamanca
El accidente se produjo en el kilómetro 1 de la DSA-370 y el herido presenta lesiones en el cuello








