Salamanca afronta una década marcada por el envejecimiento, con 14.504 mayores de 64 años más y una pérdida del 10,4% de su población en edad laboral
Salamanca tendrá 20.076 personas menos en edad de trabajar en 2040
Salamanca afronta una década marcada por el envejecimiento, con 14.504 mayores de 64 años más y una pérdida del 10,4% de su población en edad laboral
Salamanca afronta una década marcada por el envejecimiento de su población y la reducción de su base laboral. La provincia perderá 20.076 personas de entre 16 y 64 años entre 2030 y 2040, según el informe Inclusión y Empleo ante el reto demográfico, elaborado por el Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo de la Fundación Adecco.
La población salmantina en edad laboral pasará de 193.588 personas en 2030 a 173.512 en 2040, lo que supone un descenso del 10,4 por ciento. Salamanca será, además, una de las provincias de Castilla y León que concentrará una mayor pérdida absoluta de población potencialmente activa durante esta década, solo por detrás de León, que perderá 28.176 personas, y Valladolid, con 24.525.
El descenso de la población en edad de trabajar contrastará con el aumento de los mayores de 64 años. Salamanca pasará de contar con 101.831 personas mayores de 64 años en 2030 a 116.335 en 2040, es decir, 14.504 personas más, un incremento del 14,2 por ciento.
De esta forma, en 2040 más del 36 por ciento de la población de la provincia tendrá más de 64 años, lo que dibuja un escenario de fuerte transformación demográfica y plantea nuevos desafíos para el mercado laboral, los servicios públicos y el sistema de protección social.
Menos trabajadores y más población mayor
El cambio será especialmente significativo porque la pérdida de población en edad laboral no irá acompañada de una reducción equivalente de la población total. Salamanca pasará de 329.589 habitantes en 2030 a 321.317 en 2040, una pérdida de 8.272 personas, equivalente al 2,5 por ciento.
La diferencia entre ambas evoluciones refleja el proceso de envejecimiento que experimentará la provincia. Mientras miles de personas abandonarán progresivamente la franja considerada convencionalmente como edad laboral, las generaciones de mayor edad ganarán peso dentro del conjunto de la población.
El fenómeno no será exclusivo de Salamanca. Las nueve provincias de Castilla y León reducirán su población de entre 16 y 64 años durante la década, aunque con distinta intensidad. En el conjunto de la Comunidad, este grupo pasará de 1.447.498 personas en 2030 a 1.326.196 en 2040, una pérdida de 121.302 personas, equivalente al 8,4 por ciento.
Salamanca concentrará por sí sola alrededor de una sexta parte del descenso autonómico de población en edad laboral.
Al mismo tiempo, Castilla y León incorporará 106.945 personas mayores de 64 años durante el mismo periodo. La Comunidad pasará de 717.162 mayores de esa edad en 2030 a 824.108 en 2040, un incremento del 14,9 por ciento.
En el caso salmantino, el aumento será de 14.504 personas, ligeramente inferior al registrado en Valladolid, donde los mayores de 64 años crecerán en 27.027 personas, y León y Burgos, con incrementos de 17.257 y 17.207, respectivamente.
La evolución tiene una explicación fundamentalmente demográfica. Las generaciones numerosas nacidas desde la segunda mitad de los años sesenta y durante los setenta avanzarán hacia la jubilación durante los próximos años, mientras que las generaciones que se incorporen a la edad laboral serán menos numerosas debido a la baja natalidad registrada desde la década de 2010.
El resultado será una brecha cada vez mayor entre las generaciones que salen del mercado laboral y las que entran en él.
Un reto para el empleo y la economía
La Fundación Adecco advierte de que esta evolución reducirá la disponibilidad de profesionales y puede aumentar las dificultades de las empresas para cubrir determinados puestos de trabajo.
En este escenario, el informe apuesta por aprovechar todo el talento disponible, con especial atención a las personas mayores, a quienes encuentran mayores barreras de acceso al empleo y a la adaptación de las competencias de los trabajadores a las necesidades de las empresas.
Para Salamanca, el desafío será especialmente relevante por la intensidad de la caída de su población en edad laboral. La provincia perderá más de uno de cada diez potenciales trabajadores entre 2030 y 2040, mientras que más de uno de cada tres habitantes tendrá más de 64 años al final del periodo.
El informe plantea así la necesidad de actuar sobre distintos frentes: facilitar que las personas que quieran continuar trabajando puedan hacerlo, incorporar al mercado laboral a colectivos que actualmente permanecen fuera o en sus márgenes, adaptar la formación a las necesidades empresariales y mejorar la productividad.
La situación demográfica también tendrá implicaciones sobre la sostenibilidad del sistema de protección social. Una población activa más reducida tendrá que sostener un número creciente de personas mayores, en un contexto en el que las generaciones que acceden a la jubilación serán más numerosas.
El reto para Salamanca, por tanto, no se limita a cuántos habitantes tendrá la provincia dentro de quince años. La cuestión será también quiénes serán esos habitantes, qué edad tendrán y cuántas personas estarán disponibles para trabajar.
Con una pérdida prevista de 20.076 personas en edad laboral y 14.504 nuevos mayores de 64 años, el escenario que dibuja Adecco sitúa a Salamanca ante una transformación demográfica que obligará a replantear las políticas de empleo, la formación y la capacidad de la provincia para retener y atraer población.
La provincia registra una pensión media por debajo de la del conjunto de Castilla y León, mientras que la jubilación alcanza los 1.467,02 euros
El caché de los principales grupos y solistas varía entre los 42.000 euros de Sanguijuelas del Guadiana y los 144.500 euros de Gente de Zona
Los interesados en pujar pueden visitar previamente el inmueble el próximo mes de septiembre, estando prevista la subasta para el 5 de octubre








