El fuego del verano pasado en la provincia de León afectó a 719 hectáreas agrícolas siniestradas y el de la Sierra de la Culebra (Zamora) en 2022, 856 hectáreas
Abonan 3,1 millones en indemnizaciones de los incendios en cultivos y cabañas ganaderas entre 2017 y 2025
El fuego del verano pasado en la provincia de León afectó a 719 hectáreas agrícolas siniestradas y el de la Sierra de la Culebra (Zamora) en 2022, 856 hectáreas
Agroseguro ha abonado 3,1 millones de euros en indemnizaciones por daños provocados por los incendios forestales en cultivos agrícolas y cabañas ganaderas entre 2017 y 2025 en Castilla y León. Un importe de las indemnizaciones en ese periodo que solo es superada por los 5,4 millones contabilizados en Andalucía. En el conjunto de España, la cuantía ascendió a 20,5 millones aunque si se suma la estimación de 2026 llega a los 22,6 millones de euros, tras verse afectadas 116.588 hectáreas de superficie agrícola asegurada y registrados 593 siniestros ganaderos.
El sistema español de Seguros Agrarios Combinados reconoció que los daños provocados por el fuego no son comparables a otros riesgos como el pedrisco, la sequía o la helada, aunque destacan por su impacto en las explotaciones y zonas afectadas, ya que provocan -en casi todos los casos- una perdida completa de la producción, así como importantes daños personales, económicos y medioambientales.
Agroseguro recordó, según recogió la Agencia Ical, que los daños provocados por incendio están cubiertos por el sistema español de Seguros Agrarios Combinados, tanto en producciones agrícolas como ganaderas. "Todos los productores asegurados cuentan con protección frente a este riesgo dentro de las garantías básicas de sus pólizas, incluyendo los daños en la producción y, cuando corresponda, en las plantaciones. Además, en el caso de las explotaciones ganaderas, la cobertura también ampara los daños sufridos por los animales asegurados a consecuencia del fuego", aseguró el director del área Técnica de Agroseguro, Félix Novoa.
Además, para los cultivos herbáceos, la producción con mayor superficie asegurada en el país y cuya recolección coincide con el verano, la garantía de incendio se extiende a la producción afectada por la creación de cortafuegos preventivos necesarios para las labores de extinción. El seguro agrario cubre los daños por incendio, independientemente del origen del fuego. El productor asegurado siempre cobrará la indemnización correspondiente y en caso de que se establezca que el incendio ha sido provocado (y se determine el responsable) se realizarían los trámites pertinentes para que las entidades aseguradoras puedan reclamar los importes abonados.
Novoa añadió que la incidencia de los incendios sobre las explotaciones agrarias y ganaderas está siendo "especialmente elevada" durante las dos últimas campañas. De ahí que dejara claro que el seguro agrario sigue siendo la principal herramienta para que agricultores y ganaderos puedan recuperar su actividad tras un siniestro.
Agroseguro ha recibido declaraciones de siniestro por incendio correspondientes a 15.842 hectáreas, fundamentalmente agrícolas, aseguradas en 2026, una cifra provisional que previsiblemente aumentará a medida que los agricultores comuniquen los daños sufridos en las últimas semanas, una vez que han podido acceder a las zonas y explotaciones afectadas.
Aunque los incendios provocan, mayoritariamente, daños en montes y terrenos sin aprovechamiento forestal, agrícola o ganadero, la amplia extensión que alcanzan algunos de los sufridos en los últimos años también afecta a núcleos poblacionales y, por tanto, a explotaciones del sector primario. De hecho, la superficie siniestrada en 2026 -15.842 hectáreas a fecha 17 de agosto- ya se sitúa como la segunda más elevada de la última década y confirma la incidencia de los incendios sobre las producciones agrarias durante las dos últimas campañas.
Entre los incendios con mayores daños desde 2017, según la información consultada por Ical, está el de la Sierra de la Culebra, en la provincia de Zamora, que en julio de 2022 afectó a 856 hectáreas de superficie agrícola, repartidas en 700 parcelas. También, figura el fuego del verano pasado en la provincia de León, con 719 hectáreas. Ambos están muy por debajo de las 6.345 hectáreas afectadas de cereal entre junio y julio de 2025 en Segarra (Lleida) y las 2.696 en Navarra en junio de 2022, con daños en parcelas de herbáceos y viñedo.
Agroseguro precisó en que, en caso de incendio, no existe urgencia para comunicar el siniestro. La prioridad debe ser seguir las indicaciones de las autoridades y evitar cualquier riesgo personal. Una vez extinguido el incendio y cuando sea posible acceder a las explotaciones con seguridad para evaluar los daños, los agricultores y ganaderos afectados podrán comunicar el siniestro a través de su mediador o de los canales habituales. Por último, reiteró su compromiso de coordinar la valoración de los daños y el pago de las indemnizaciones con la máxima agilidad posible, con el objetivo de facilitar la recuperación de las explotaciones afectadas.
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