Chema de la Peña regresa al cine con un verano donde nada es lo que parece

El director salmantino estrena 'Días de agosto', un thriller erótico protagonizado por Roberto Álamo, Maggie Civantos, Pau Simón y Berta Galo

imagen
Chema de la Peña regresa al cine con un verano donde nada es lo que parece
Chema de la Peña (Fotos: Juan Lázaro / Ical)
César Combarros
Lectura estimada: 4 min.

Un chalé junto al mar, dos jóvenes dispuestos a disfrutar del verano y la llegada inesperada de un padre acompañado por su nueva pareja. Lo que parecía el escenario perfecto para unas vacaciones termina convirtiéndose en un territorio marcado por los secretos, el deseo y los conflictos familiares. Ese es el punto de partida de Días de agosto, la nueva película del cineasta salmantino Chema de la Peña, que ya puede verse en 80 salas españolas.

La película supone el regreso del director a la ficción después de una década. De la Peña, que anteriormente dirigió títulos como Amarás sobre todas las cosas y Vive por mí, se adentra ahora en un relato de atmósfera veraniega que combina el drama familiar con elementos propios del thriller erótico.

La historia sigue a Juan y Gabriela, interpretados por Pau Simón y Berta Galo, dos jóvenes que terminan sus clases y esperan pasar unos días tranquilos en el chalé familiar de la playa. Sus planes cambian cuando aparece Fernando, el padre de Juan, encarnado por Roberto Álamo, acompañado de Mónica, su nueva novia, a quien da vida Maggie Civantos.

A partir de ese momento, la convivencia hace aflorar tensiones que permanecían ocultas. El calor, la cercanía entre los personajes y un ambiente cada vez más incómodo sirven para construir una historia en la que la aparente tranquilidad del verano se transforma poco a poco en inquietud.

Chema de la Peña define la cinta como un drama familiar situado en un chalé de verano que avanza hacia terrenos más sensuales y misteriosos. Precisamente ese contraste es uno de los elementos que más le interesaban: mostrar un entorno asociado al descanso, los baños en el mar y las vacaciones mientras, bajo esa apariencia luminosa, crecen los problemas de los protagonistas.

El director reconoce además influencias muy diferentes. Por un lado, el conflicto familiar y el despertar emocional propio de películas como Call Me by Your Name; por otro, la dimensión más onírica, sensual y extraña asociada al cine de David Lynch. La combinación de ambas referencias dio forma a una propuesta que busca mantener al espectador atento a lo que ocurre y, sobre todo, a lo que todavía no se ha contado.

La casa adquiere también una importancia especial. Situada en Santa Brígida, al norte de Gran Canaria, fue escogida por su arquitectura y personalidad. El propio espacio funciona prácticamente como un personaje más, aportando una luz y una atmósfera determinadas a la historia.

El rodaje se desarrolló en Mogán, al sur de la isla, donde el paisaje permitió incorporar una naturaleza de aspecto casi salvaje. A ello se sumó un trabajo específico para transmitir físicamente el calor: sudor, ventiladores y una puesta en escena pensada para generar una sensación de asfixia que aumenta a medida que avanza la película.

Para De la Peña, Días de agosto es, ante todo, una película de actores. Su método de trabajo pasa por ensayar durante semanas, desarrollar escenas junto al reparto e incluso permitir momentos de improvisación antes de llegar al rodaje.

Roberto Álamo y Maggie Civantos fueron sus primeras opciones para los personajes adultos. Encontrar a los dos intérpretes jóvenes requirió más de un mes y medio de búsqueda, hasta dar con Pau Simón y Berta Galo.

El director destaca especialmente el trabajo de ambos, a quienes considera uno de los descubrimientos de la película. Su objetivo era encontrar intérpretes capaces de aportar profundidad a unos personajes que debían afrontar conflictos emocionales complejos y hacer creíble su evolución.

También el montaje tuvo un papel fundamental. Cristina Laguna trabajó junto al director en distintas versiones de la película para ajustar el ritmo y decidir en qué momento debía revelarse cada información. En un thriller, explica De la Peña, el orden en que se cuentan las cosas puede cambiar por completo la tensión de una escena.

Aunque el director salmantino ha alternado ficción y documental a lo largo de su trayectoria, considera que el largometraje de ficción continúa siendo el espacio en el que encuentra su mayor impulso creativo.

El estreno de Días de agosto no supone, además, una pausa en su actividad. De la Peña trabaja actualmente en la posproducción de Cecilia, una luz de mañana, un proyecto dedicado a Cecilia, cuya muerte en accidente de tráfico en Zamora cumple este año medio siglo.

La película tiene previsto llegar a los cines el 9 de noviembre, coincidiendo con una fecha especialmente significativa para los seguidores de la autora de Un ramito de violetas. Posteriormente, está previsto su paso por Movistar Plus+ y por Televisión Española dentro de Imprescindibles, además de un posible recorrido previo por festivales.

Con Días de agosto, Chema de la Peña recupera la ficción para contar una historia en la que el verano deja de ser sinónimo de descanso. Bajo el sol, el mar y la aparente calma de unas vacaciones, los secretos terminan encontrando siempre la forma de salir a la superficie.

0 Comentarios

* Los comentarios sin iniciar sesión estarán a la espera de aprobación
Mobile App
X

Descarga la app de Grupo Tribuna

y estarás más cerca de toda nuestra actualidad.

Mobile App