Ha sucedido en León. Vieron que la mujer estaba nerviosa y que la esperaban fuera del banco, así que avisaron a la Policía, que arrestó a la estafadora in fraganti
Empleadas bancarias frustran un tocomocho a una anciana y permiten la detención de una de las estafadoras
Ha sucedido en León. Vieron que la mujer estaba nerviosa y que la esperaban fuera del banco, así que avisaron a la Policía, que arrestó a la estafadora in fraganti
Agentes de la Policía Nacional de León detuvieron in fraganti a una mujer como presunta autora de un delito de estafa mediante el conocido timo del tocomocho, cuya víctima era una mujer de avanzada edad.
La actuación policial fue posible gracias a la rápida intervención de las empleadas de una sucursal bancaria, que detectaron una situación inusual cuando la víctima acudió a retirar una importante cantidad de dinero en efectivo.
La cajera observó que la mujer se encontraba muy nerviosa y solicitaba una elevada suma de dinero. Al preguntarle por el motivo de la retirada, explicó que debía pagar unas supuestas obras urgentes en su vivienda y que varias personas la estaban esperando en un vehículo para trasladarla hasta su domicilio. Ante las sospechas de que pudiera estar siendo víctima de una estafa, la empleada alertó discretamente a una compañera y ambas contactaron de inmediato con la Policía Nacional.
Varios agentes de paisano se desplazaron hasta las inmediaciones de la entidad bancaria y establecieron un dispositivo de vigilancia para localizar a los presuntos autores y evitar que abandonaran el lugar.
Tras contactar discretamente con la víctima, esta señaló a una mujer que permanecía en el exterior de la sucursal esperando a que regresara con el dinero. Los agentes procedieron a su identificación y, una vez comprobados los hechos, fue detenida como presunta autora de la estafa y trasladada a dependencias policiales.
Modus operandi
Según manifestó la víctima, todo comenzó cuando un hombre se le acercó en la calle para preguntarle por una dirección. Poco después apareció una mujer que simuló interesarse por la conversación y se ganó su confianza.
El hombre mostró varios boletos de la ONCE supuestamente premiados y aseguró que no podía cobrar el premio por diversas circunstancias, ofreciéndole uno de ellos a cambio de ayuda económica. Para convencer a la víctima, la mujer que actuaba como gancho fingió acudir a su domicilio para aportar dinero y joyas como muestra de confianza.
Siguiendo las indicaciones, la víctima fue trasladada en un vehículo hasta su vivienda, donde recogió dinero en efectivo y diversas joyas que entregó a los estafadores. Al considerar insuficiente el botín obtenido, estos la acompañaron posteriormente hasta su entidad bancaria para que retirara más efectivo. Fue en ese momento cuando la actuación de las empleadas de la sucursal permitió detectar la estafa y activar el dispositivo policial, evitando que el perjuicio económico fuera aún mayor.
El hombre que participaba en la estafa y conducía el vehículo consiguió abandonar el lugar al percatarse de la presencia policial, por lo que la investigación continúa abierta para lograr su identificación y detención.
Por su parte, la mujer arrestada cuenta con numerosos antecedentes policiales por hechos similares y pertenece presuntamente a un clan familiar de carácter itinerante especializado en la comisión de este tipo de estafas, dirigidas principalmente contra personas de edad avanzada.
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