Santa María la Real de Valdeiglesias, en Pelayos de la Presa, sale ileso del incendio de la Sierra Oeste y suma un nuevo episodio de resistencia
El monasterio que volvió a vencer al fuego y sobrevivió al mayor incendio de Madrid
Santa María la Real de Valdeiglesias, en Pelayos de la Presa, sale ileso del incendio de la Sierra Oeste y suma un nuevo episodio de resistencia
Mientras el incendio de la Sierra Oeste arrasaba miles de hectáreas y obligaba a activar la emergencia nacional, uno de los monumentos históricos más valiosos de la Comunidad de Madrid lograba esquivar las llamas. El Monasterio de Santa María la Real de Valdeiglesias, situado en Pelayos de la Presa, ha salido completamente ileso del mayor incendio registrado hasta la fecha en la región.
Según ha confirmado la Consejería de Cultura, el fuego no llegó a penetrar en el recinto, por lo que el conjunto monumental no ha sufrido daños materiales. No obstante, las visitas permanecen suspendidas de forma temporal debido a la situación generada por el incendio y a las restricciones de acceso establecidas en la zona.
El monasterio se encuentra muy cerca del pantano de San Juan, uno de los espacios más afectados por el incendio declarado el pasado 23 de julio. Aunque el fuego ya ha sido estabilizado, las autoridades mantienen medidas de precaución y este fin de semana continúa prohibido el acceso al embalse por motivos de seguridad.
La supervivencia del monasterio tiene un significado especial si se tiene en cuenta su historia. No es la primera vez que este edificio logra sobreponerse a la adversidad. A lo largo de sus casi nueve siglos de existencia ha sufrido incendios, el abandono durante más de un siglo y un avanzado estado de ruina del que consiguió recuperarse gracias a un ambicioso proyecto de restauración.
Los orígenes del enclave se remontan al siglo XII, cuando el rey Alfonso VII impulsó la creación del monasterio unificando varios eremitorios que existían en el denominado Valle de las Iglesias. Décadas más tarde pasó a formar parte de la Orden del Císter, convirtiéndose en el único monasterio cisterciense que se conserva en la Comunidad de Madrid.
Sin embargo, su historia también ha estado marcada por las dificultades. El edificio sufrió dos grandes incendios, en los años 1258 y 1768, que dañaron seriamente parte de sus dependencias. El golpe definitivo llegó con la desamortización de Mendizábal en 1835, que supuso la expulsión de los monjes y el abandono del conjunto, condenado durante décadas al deterioro y al olvido.
El destino del monasterio cambió en 1974 gracias al arquitecto Mariano García Benito, quien descubrió un anuncio de venta de las ruinas y decidió adquirir el inmueble para evitar su desaparición. A partir de entonces impulsó un intenso proceso de consolidación y recuperación patrimonial que permitió devolver la vida a uno de los conjuntos históricos más singulares de la región.
Ese trabajo obtuvo reconocimiento institucional pocos años después, cuando el monasterio fue declarado Bien de Interés Cultural en 1983, una protección que ha garantizado su conservación hasta la actualidad. En 2004, García Benito donó el edificio al Ayuntamiento de Pelayos de la Presa, que creó la Fundación encargada de gestionar este espacio histórico.
Hoy, tras superar sin daños el devastador incendio de la Sierra Oeste, Santa María la Real de Valdeiglesias vuelve a escribir un nuevo capítulo de supervivencia. Un monumento que ha resistido guerras, incendios, abandono y el paso del tiempo, y que continúa siendo uno de los grandes tesoros patrimoniales de la Comunidad de Madrid.
Castilla y León, entre las comunidades en las que se ha distribuido; en caso de tener alguno de estos lotes en casa, abstenerse de consumirlo
Los estafadores contactan con personas que tienen una reserva real en un establecimiento y les solicitan que la confirmen o validen mediante un enlace fraudulento
La plataforma incorporará en 2027 la serie original y todos sus spin-off tras cerrar un acuerdo millonario con AMC








