El sector y el Ayuntamiento de Salamanca no han alcanzado un acuerdo para mantener viva la que era “la tercera mejor de España”
En imágenes: El viaje por 2.700 años de historia que esconde el Botánico de Salamanca
El Parque Arqueológico permite recorrer vestigios que van desde la Segunda Edad del Hierro hasta la Guerra de la Independencia, con restos del convento de San Agustín, el Colegio Mayor de Cuenca y la antigua judería
A simple vista puede parecer un gran espacio abierto salpicado de muros de piedra. Sin embargo, cada rincón del Parque Arqueológico del Botánico conserva una parte de la historia de Salamanca. En apenas unos cientos de metros es posible recorrer más de dos milenios de evolución urbana, desde los primeros asentamientos prerromanos hasta la destrucción de algunos de los edificios más emblemáticos de la ciudad durante la invasión napoleónica.
Situado entre el casco histórico y el Cerro de San Vicente, este yacimiento se ha convertido en uno de los lugares que mejor ayudan a comprender cómo fue creciendo Salamanca a lo largo de los siglos. La reciente renovación del recinto, con nueva iluminación, recorridos accesibles y recreaciones virtuales, facilita además descubrir un patrimonio que durante años pasó prácticamente desapercibido.
Uno de los espacios más llamativos corresponde al antiguo convento de San Agustín, uno de los grandes complejos religiosos de la ciudad y donde impartieron clase figuras tan destacadas como Fray Luis de León. De aquel edificio todavía se conservan estructuras de gran interés, entre ellas una antigua bodega con arcos de piedra y las letrinas del convento, elementos que permiten imaginar cómo era la vida cotidiana de la comunidad agustina.

Muy cerca aparecen los restos del Colegio Mayor de Cuenca, una de las instituciones universitarias más importantes de la Salamanca del Siglo de Oro. Sus cimientos recuerdan la relevancia académica que tuvo este centro antes de ser destruido durante la Guerra de la Independencia, un conflicto que supuso la desaparición de buena parte del patrimonio arquitectónico de la ciudad.
Pero la historia del Botánico comienza mucho antes. Las excavaciones han documentado vestigios de la Segunda Edad del Hierro, que evidencian la ocupación de este espacio desde el siglo IV antes de Cristo. A estos hallazgos se suman restos de época tardorromana que confirman la continuidad del asentamiento durante siglos.

El recorrido también permite descubrir las huellas de la judería medieval, ya que antes de levantarse conventos y edificios universitarios esta zona estuvo ocupada por viviendas pertenecientes al barrio judío de Salamanca. Los restos encontrados ayudan a reconstruir una parte menos conocida de la historia de la ciudad y muestran cómo fue transformándose este entorno con el paso del tiempo.
Precisamente esa superposición de épocas convierte al Parque Arqueológico del Botánico en un lugar singular. Cada excavación ha ido desvelando una nueva capa de la historia salmantina, desde los primeros pobladores hasta la Salamanca universitaria que alcanzó su máximo esplendor entre los siglos XV y XVI.
La visita resulta hoy mucho más sencilla gracias a los nuevos itinerarios y a las gafas de realidad virtual, que permiten contemplar recreaciones de los edificios desaparecidos y comprender cómo era este espacio cuando todavía permanecían en pie el convento de San Agustín o el Colegio Mayor de Cuenca. Una herramienta que ayuda a interpretar unos restos que, sin contexto, pueden resultar difíciles de imaginar.

El Parque Arqueológico del Botánico forma parte de la Constelación Arqueológica de Salamanca, junto al Cerro de San Vicente, la Cueva de Salamanca, el Centro de Interpretación de las Murallas y el Pozo de la Nieve. Un recorrido que propone descubrir una ciudad diferente, menos conocida, pero esencial para entender cómo se ha construido la Salamanca que hoy es Patrimonio de la Humanidad.








