La Guardia Civil siguió durante meses los movimientos de la organización hasta interceptar un cargamento en la A-66 y localizar la 'guardería'
Nueve meses de vigilancia y una madrugada decisiva, así cayó la red que introducía cocaína en Salamanca
La Guardia Civil siguió durante meses los movimientos de la organización hasta interceptar un cargamento en la A-66 y localizar la 'guardería'
Durante nueve meses, los agentes de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil siguieron cada paso de una organización que, según los investigadores, llevaba años abasteciendo de cocaína a la provincia de Salamanca. Vigilancias discretas, seguimientos y un trabajo constante permitieron reconstruir el funcionamiento de la red hasta llegar al momento clave: la madrugada del 17 de julio.
Aunque la explotación de la operación estaba prevista para más adelante, el dispositivo tuvo que adelantarse. Los investigadores detectaron el 16 de julio un movimiento que no dejaba lugar a dudas: la organización acababa de recibir un importante cargamento de droga y era el momento de actuar antes de que desapareciera.
A partir de ese instante se puso en marcha un amplio operativo en el que participaron prácticamente todos los efectivos de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de Salamanca. El objetivo era controlar de forma simultánea el garaje donde se había introducido la mercancía, los inmuebles que iban a ser registrados y los principales integrantes de la organización.
Los dos cabecillas abandonaron la provincia durante la madrugada, pero los agentes no les perdieron de vista. Tras un seguimiento durante varios kilómetros, fueron interceptados cuando regresaban por la autovía A-66. Antes de que los vehículos fueran detenidos, uno de los ocupantes lanzó por la ventanilla una pequeña cantidad de cocaína en un intento de deshacerse de pruebas.
Con los principales sospechosos ya arrestados, la Guardia Civil ejecutó las entradas y registros autorizados judicialmente. La mayor parte del alijo apareció en un garaje utilizado como 'guardería', un inmueble donde la organización almacenaba y preparaba la droga antes de distribuirla. Allí se localizaron diez paquetes de cocaína, a los que se sumó la sustancia hallada en otros dos registros hasta alcanzar 12,1 kilogramos de cocaína de gran pureza.
Además de la droga, los agentes encontraron dinero en efectivo, material para manipular y envasar estupefacientes, cuatro vehículos y dos armas: un revólver calibre .357 Magnum con munición y una carabina del calibre .22. Los tres detenidos ingresaron en prisión provisional tras pasar a disposición judicial, mientras que otras tres personas han sido investigadas por su presunta relación con la organización.
Durante la presentación de la operación, el teniente coronel de la Comandancia destacó que este tipo de investigaciones requieren "un esfuerzo especial y mucha perseverancia", ya que las organizaciones criminales adoptan numerosas medidas de seguridad para dificultar el trabajo policial. Según explicó, el resultado supone una de las mayores aprehensiones de cocaína registradas en los últimos años en la provincia de Salamanca.
La operación 'Randall' ha permitido localizar una 'guardería' y frenar una de las principales vías de entrada de esta droga, que habría alcanzado un valor de 1,5 millones
El ocupante del vehículo estacionado fue trasladado al Hospital de Salamanca tras sufrir dolores en el cuello y mareos a causa del impacto
El afectado presentaba fuertes dolores en la cadera y un hombro y tuvo que ser atendido por una UVI móvil desplazada a la calle Caño de las Pimientas








