La charanga puso ritmo a una mañana festiva en Salamanca, donde los más pequeños disfrutaron de una tradición que nunca falla en San Juan de Sahagún
Los cabezudos vuelven a hacer de las suyas en el corazón de Salamanca
La charanga puso ritmo a una mañana festiva en Salamanca, donde los más pequeños disfrutaron de una tradición que nunca falla en San Juan de Sahagún
Hay tradiciones que anuncian las fiestas mejor que cualquier cartel. Los cabezudos y la charanga volvieron a recorrer las calles del centro de Salamanca para recordar a vecinos y visitantes que San Juan de Sahagún se celebra en cada rincón de la ciudad.
Acompañados por la música y seguidos por decenas de familias, los populares personajes desfilaron desde La Alamedilla hasta el casco histórico, repartiendo diversión a su paso. El torero, el payaso, el fraile o el mago volvieron a protagonizar las escenas más animadas de la jornada, especialmente en la Rúa Mayor, donde no faltaron las carreras ni las persecuciones de los chavales, que una vez más buscaron la complicidad -y también las cosquillas- de los cabezudos.
La mañana dejó imágenes de esas que se repiten año tras año y que, sin embargo, conservan intacta su capacidad para reunir a varias generaciones alrededor de una misma tradición. Padres, abuelos y niños compartieron recorrido y sonrisas en un desfile que forma parte del paisaje festivo de la ciudad y que sigue siendo uno de los actos más populares y queridos del programa de San Juan de Sahagún.
Un clásico de las fiestas salmantinas que sigue despertando la misma ilusión generación tras generación.
El alcalde reivindica el consenso institucional y destaca la transformación de la ciudad en el acto de San Juan de Sahagún con la vista puesta en la atracción de talento
Una iniciativa participativa llena de vida el espacio comunitario mientras el municipio prepara rutas, talleres y actividades familiares en la Isla del Soto y la piscina municipal
La ciudad celebra a su patrón con el tradicional desfile institucional desde la Plaza Mayor hasta la Catedral Nueva, seguido de misa solemne y recepción en la Casa Lis








