Las anfitrionas, las potencias tradicionales y varias generaciones emergentes protagonizan una fase de grupos en la que buscarán desafiar a los favoritos
Francia y España encabezan unos grupos G, H e I del Mundial
La recta final de la fase de grupos reúne a varias potencias mundiales, proyectos en crecimiento y regresos históricos
GRUPO G
EGIPTO
Egipto regresa a la Copa del Mundo con la necesidad de reivindicarse después de una decepcionante actuación en Rusia 2018 y de quedarse fuera de Qatar 2022. La selección africana sigue siendo una de las potencias históricas del continente y afronta el torneo con la ambición de estar a la altura de una generación que cuenta con algunos de los futbolistas más reconocidos del panorama internacional.
Mohamed Salah vuelve a ser el gran referente de los Faraones y la principal esperanza ofensiva de un equipo que también confía en la aportación de Omar Marmoush. Bajo la dirección de Hossam Hassan, Egipto mantiene una base de jugadores procedentes de su campeonato nacional y buscará convertir su experiencia competitiva en una ventaja para superar una fase de grupos especialmente exigente.

IRÁN
Irán logró la clasificación con notable autoridad y afronta su séptima participación mundialista con el objetivo de romper una barrera histórica: alcanzar por primera vez las rondas eliminatorias. El conjunto asiático lleva años consolidándose como una de las selecciones más fiables de su confederación gracias a una estructura sólida y una gran competitividad.
Mehdi Taremi continúa siendo la gran referencia ofensiva de un equipo que combina disciplina táctica y experiencia internacional. Amir Ghalenoei ha conseguido construir un bloque equilibrado que rara vez concede espacios a sus rivales y que espera aprovechar cualquier oportunidad para convertirse en una de las sorpresas del campeonato.

BÉLGICA
Bélgica inicia una nueva etapa tras el final de la denominada generación dorada. Aunque muchos de los nombres que llevaron al país a sus mayores éxitos internacionales ya no están presentes, el relevo generacional ha comenzado a ofrecer señales prometedoras y mantiene intacta la ilusión de la afición belga.
Jérémy Doku, Charles De Ketelaere y Amadou Onana representan el futuro de una selección que todavía cuenta con la experiencia y el liderazgo de Kevin De Bruyne. El centrocampista afronta posiblemente su última Copa del Mundo como principal figura de un equipo que busca combinar juventud y talento para volver a competir entre los mejores del planeta.

NUEVA ZELANDA
Nueva Zelanda se benefició del acceso directo otorgado a Oceanía y regresa a una Copa del Mundo con la intención de mejorar sus anteriores participaciones. Aunque la diferencia de nivel respecto a otras confederaciones continúa siendo un desafío, los neozelandeses han demostrado durante los últimos años una notable evolución competitiva.
Chris Wood será la principal referencia ofensiva de una selección que apuesta por el orden defensivo y el juego directo. Dirigidos por Darren Bazeley, los All Whites intentarán repetir actuaciones meritorias como la de Sudáfrica 2010, cuando finalizaron invictos tras empatar sus tres encuentros de la fase de grupos.

GRUPO H
URUGUAY
Uruguay afronta el Mundial en medio de un proceso de transición que combina la experiencia de varios referentes históricos con la consolidación de una nueva generación de futbolistas. Marcelo Bielsa podría estar viviendo su última gran cita al frente de la Celeste y buscará devolver a la selección uruguaya al protagonismo internacional.
Federico Valverde, Ronald Araújo y Rodrigo Bentancur lideran un equipo que conserva el carácter competitivo que siempre ha distinguido al fútbol uruguayo. Sin Luis Suárez ni Nahitan Nández en la convocatoria, la responsabilidad recaerá sobre una generación que aspira a recuperar el prestigio perdido tras la eliminación en la fase de grupos de Qatar 2022.

CABO VERDE
Cabo Verde protagoniza una de las grandes historias de este Mundial al conseguir la primera clasificación de su historia para una Copa del Mundo. El crecimiento experimentado por el fútbol del archipiélago durante la última década ha sido constante y encuentra ahora su recompensa con una presencia histórica en el torneo.
Muchos de sus futbolistas nacieron fuera del país, especialmente en Europa, pero mantienen un fuerte vínculo con sus raíces. Bubista ha conseguido construir un equipo competitivo, disciplinado y difícil de superar, que afronta el campeonato con la ilusión de demostrar que su clasificación no fue fruto de la casualidad.

ESPAÑA
España llega a la cita mundialista como una de las principales candidatas al título. La selección dirigida por Luis de la Fuente ha consolidado una identidad reconocible basada en el control del juego, la presión alta y la calidad técnica de una plantilla repleta de talento joven y experiencia internacional.
Las dudas físicas de varios futbolistas importantes generan cierta preocupación en la previa, especialmente por la situación de Lamine Yamal. Aun así, jugadores como Nico Williams y Mikel Merino garantizan recursos suficientes para competir al máximo nivel. El objetivo no es otro que pelear por un título que confirmaría el excelente momento del fútbol español.

ARABIA SAUDÍ
Arabia Saudí vuelve a un Mundial respaldada por el crecimiento que ha experimentado el fútbol del país durante los últimos años. La fuerte inversión realizada en su campeonato nacional ha elevado el nivel competitivo y permitido a muchos futbolistas desarrollarse en un entorno cada vez más exigente.
La mayoría de los convocados compiten en la liga saudí, lo que favorece la cohesión de un equipo dirigido por Georgios Donis. Saud Abdulhamid aparece como uno de los nombres más destacados de una selección que buscará repetir actuaciones sorprendentes como las que ya protagonizó en anteriores grandes torneos.

GRUPO I
FRANCIA
Francia aterriza en el Mundial con la etiqueta de gran favorita. Campeona en 2018 y finalista en 2022, la selección francesa continúa acumulando talento en todas las líneas y mantiene una profundidad de plantilla difícilmente igualable por cualquier otro país.
Didier Deschamps afronta previsiblemente su última gran competición al frente del equipo nacional. Junto a figuras consolidadas, aparecen nuevos talentos como Michael Olise, Rayan Cherki y Désiré Doué, llamados a liderar el futuro inmediato de una selección que aspira a volver a conquistar el título mundial.

NORUEGA
Noruega pone fin a una ausencia de casi tres décadas en los Mundiales gracias a una generación que ha devuelto la ilusión al fútbol del país. El equipo escandinavo ha crecido de manera constante y llega convencido de que puede competir de tú a tú con selecciones de mayor tradición.
Erling Haaland es el gran líder de una selección que también cuenta con la calidad de Martin Ødegaard y el desequilibrio de Antonio Nusa. Ståle Solbakken ha conseguido construir un bloque competitivo que intentará aprovechar el talento de sus estrellas para superar la fase de grupos.

SENEGAL
Senegal vuelve a presentarse como una de las grandes referencias del fútbol africano. Tras alcanzar la final de la Copa África y consolidarse como una selección habitual en los grandes torneos, los Leones de la Teranga llegan al Mundial con ambición y experiencia.
Sadio Mané continúa siendo el futbolista más determinante del equipo, aunque la fortaleza colectiva sigue siendo una de sus mayores virtudes. Dirigidos por Pape Thiaw, los senegaleses aspiran a igualar o incluso mejorar sus mejores actuaciones mundialistas y consolidar su posición entre las selecciones más competitivas del continente.

IRAK
Irak regresa a una Copa del Mundo cuarenta años después de su única participación. La clasificación representa uno de los mayores éxitos recientes del fútbol iraquí y supone una oportunidad única para una generación de jugadores que ha conseguido devolver al país a la élite asiática.
La mayoría de los convocados desarrollan sus carreras en ligas de Oriente Medio, lo que otorga al equipo una gran cohesión táctica. Bajo la dirección de Graham Arnold, Irak afronta el torneo sin presión y con la ilusión de competir dignamente frente a rivales de enorme nivel.

El sorteo deja enfrentamientos clave desde la fase inicial, con potencias, revelaciones y duelos que pueden marcar el camino hacia las eliminatorias.
La recta final de la fase de grupos reúne a varias potencias mundiales, proyectos en crecimiento y regresos históricos
Los últimos grupos del Mundial reúnen a algunos de los principales candidatos al título y a varios debutantes históricos








