Viajar sin dejar el tratamiento: las farmacias europeas ya leen recetas de Sacyl

Castilla y León permite retirar medicación en países de la UE gracias a la Receta Electrónica Interoperable Europea

imagen
Viajar sin dejar el tratamiento: las farmacias europeas ya leen recetas de Sacyl
El autor esTamara Navarro
Tamara Navarro
Lectura estimada: 3 min.

Viajar ya no implica dejar atrás la medicación. Una escapada, un viaje de trabajo o una estancia temporal en otro país europeo pueden hacerse ahora con una preocupación menos para miles de pacientes de Castilla y León. La receta electrónica también hace las maletas.

Gracias al sistema de Receta Electrónica Interoperable Europea, los ciudadanos con tarjeta sanitaria de Sacyl pueden retirar sus medicamentos en oficinas de farmacia de otros países de la Unión Europea adheridos al proyecto, una iniciativa que busca garantizar que los tratamientos acompañen al paciente incluso fuera de España.

La idea es sencilla: que una receta emitida en un centro de salud de Castilla y León pueda ser entendida y utilizada en una farmacia de otro país europeo de forma segura, rápida y coordinada. Detrás de esa aparente simplicidad hay un sistema pensado para facilitar la movilidad de los ciudadanos y evitar interrupciones en los tratamientos médicos durante los desplazamientos.

Pero para que la receta "viaje", el paciente debe llevar consigo cierta documentación. Será necesario presentar la Tarjeta Sanitaria de Sacyl y un documento oficial con fotografía en vigor, como el DNI o el pasaporte. Además, el usuario deberá identificarse como paciente procedente de España y mostrar el documento de tratamiento y protección de datos personales, conocido como PIN.

Desde Sacyl recuerdan además una cuestión importante que suele generar confusión: la Tarjeta Sanitaria Europea, la conocida tarjeta azul, no sirve para retirar medicamentos en farmacia, aunque sí continúa siendo necesaria para la atención sanitaria.

El funcionamiento del sistema también tiene sus particularidades. El paciente deberá abonar en la farmacia extranjera el 100% del precio del medicamento en el momento de la dispensación. Después, ya de regreso a Castilla y León, podrá solicitar el reembolso correspondiente a la administración sanitaria. Por eso, conservar el ticket y la factura resulta imprescindible.

La medicación, además, solo puede recogerla la persona interesada. No está permitida la retirada por parte de familiares o terceros. Y aunque la receta sea la misma, el medicamento puede variar ligeramente: las farmacias europeas tienen la posibilidad de sustituir el producto prescrito por un equivalente o modificar el tamaño del envase, siempre siguiendo la normativa farmacéutica del país.

En caso de duda, el farmacéutico incluso podrá contactar con el médico que realizó la prescripción, ya que el sistema incorpora los datos necesarios para garantizar la comunicación entre profesionales sanitarios de distintos países.

No obstante, no todos los tratamientos forman parte de esta red sanitaria europea. Quedan excluidos productos como estupefacientes, psicótropos, fórmulas magistrales, vacunas individualizadas o medicamentos con más de cuatro principios activos. Tampoco se incluyen productos que no sean medicamentos, como gasas o productos dietéticos.

Aunque la interoperabilidad sanitaria europea continúa creciendo, el sistema todavía no está disponible en todos los países de la Unión Europea. Los ciudadanos pueden consultar en cada momento qué estados participan a través de los enlaces y códigos QR habilitados en los folletos informativos.

Más allá de la tecnología, el objetivo es claro: que una persona no tenga que interrumpir su tratamiento por el simple hecho de cruzar una frontera. Porque en una Europa cada vez más conectada, la salud también empieza a hablar un idioma común.

0 Comentarios

* Los comentarios sin iniciar sesión estarán a la espera de aprobación
Mobile App
X

Descarga la app de Grupo Tribuna

y estarás más cerca de toda nuestra actualidad.

Mobile App