Salamanca aporta 314 millones al Estado y dispara sus ingresos por IRPF y Sociedades
Aniversario del gran apagón: así se ha blindado Salamanca un año después del caos eléctrico
El Ayuntamiento ha habilitado sistemas de comunicación alternativos y ha adquirido baterías de alta capacidad y teléfonos satelitales 'por si acaso'
Hoy cumplimos el Año I después del apagón que, durante unas horas, nos devolvió prácticamente a la era preindustrial. Salamanca fue de las primeras ciudades en recuperarse -algunos puntos de Levante se fueron a dormir sin haber recuperado el fluido eléctrico- y, a tenor de las medidas adoptadas en estos 12 meses, aprendió la lección.
¿Qué ha cambiado? Hoy en día, Salamanca cuenta con sistemas alternativos de comunicación propios, todos ellos dotados con grupo electrógeno y conectados a la red de bomberos, según explican fuentes municipales. Estos sistemas están repartidos por varios puntos de la capital, como el centro de mantenimiento, las instalaciones de la Policía Local, el parque de bomberos y el edificio administrativo de Íscar Peyra.
Al hilo, caba añadir que los sistemas de comunicaciones de la Policía Local "no plantean ningún problema" porque funcionan incluso aunque se den "estas situaciones".
Además, el Consistorio ha adquirido baterías portátiles de alta capacidad y teléfonos móviles satelitales para mantener siempre las comunicaciones. También ha retocado los protocolos de actuación y, desde el apagón, es obligatorio que los depósitos tengan un mínimo de gasóil para poder abastecer calefacciones y vehículos de los servicios municipales.
El alcalde de Salamanca, Carlos García Carbayo, comentó un día después del apagón que se podían extraer algunas conclusiones de lo sucedido para saber cómo mejorar la respuesta de los servicios de emergencias en caso de que se repitiese. Parece que, efectivamente, fue así.
La Asociación Síndrome de Turner Alejandra Salamanca celebrará el 5 de septiembre una jornada con investigación, divulgación y participación ciudadana
Los trabajadores salmantinos acumulan una duración media de 63,74 días de baja, la segunda más alta de Castilla y León
Dos eclipses totales y uno anular sitúan a la península en el principal laboratorio astronómico del planeta entre 2026 y 2028; Castilla y León protagonista en el primero








