María Salgado, investigadora salmantina, forma parte del estudio que ha logrado la remisión del VIH, en un tratamiento no generalizable
De Salamanca al mundo: "La ciencia logra curar el VIH en pacientes con cáncer hematológico mediante trasplantes de células madre"
María Salgado, investigadora salmantina, forma parte del estudio que ha logrado la remisión del VIH, en un tratamiento no generalizable
Desde IrsiCaixa, pero con raíces bien ancladas en Salamanca, la investigadora María Salgado forma parte de uno de los avances más esperanzadores en la historia del VIH. Lo que durante décadas fue una enfermedad sin cura empieza a dejar de serlo en los laboratorios.
"Ahora mismo tenemos diez pacientes en el mundo que están en remisión del virus y que, a priori, podemos considerar curados del VIH", explica con la prudencia de quien lleva años midiendo cada palabra, pero también con la certeza de quien ha visto cómo lo imposible deja de serlo.
"Esto es una prueba de concepto: el VIH se puede curar. Hace años era impensable, hoy ya lo podemos decir con evidencia".
Uno de esos casos, el conocido como paciente de Oslo, resume bien ese cambio de paradigma. "Se trata de una persona con VIH que desarrolló además una enfermedad hematológica y necesitó un trasplante de células madre", relata. En ese proceso, la ciencia volvió a apoyarse en una clave que ya había dado pistas en otros pacientes: una mutación genética concreta que bloquea la entrada del virus en las células. "El virus necesita una especie de 'puerta' para entrar, y esta mutación hace que esa puerta no exista", explica.
Lo inesperado llegó cuando, sin haber encontrado un donante en registros internacionales, el trasplante se realizó con su propio hermano. "Después supimos que tenía esa mutación, fue algo que se descubrió a posteriori".
El momento decisivo llegó más tarde, cuando se retiró el tratamiento. "Se paró la medicación y vimos que el virus no volvía a multiplicarse". A partir de ahí, lo que hacemos es estudiar cómo desaparece completamente del organismo con el paso del tiempo", señala. A día de hoy, no hay rastro detectable del VIH en ese paciente.
"La cura del VIH ya es posible, pero aún no es para todos"

La investigadora salmantina, María Salgado
Detrás de este logro no hay casualidad, sino años de trabajo coordinado a nivel internacional. "Desde 2014 seguimos a pacientes con VIH que necesitan un trasplante en cualquier parte del mundo. Cada caso es distinto, pero todos nos ayudan a entender mejor qué está pasando", cuenta. Ese seguimiento ha permitido observar un patrón clave: "El trasplante por sí mismo reduce muchísimo el reservorio del virus", esas células donde el VIH se esconde incluso con tratamiento. "Luego, en algunos pacientes, otros factores hacen que el virus no vuelva a aparecer".
Aun así, Salgado insiste en no generar falsas expectativas y aclara una de las principales confusiones que surgen cuando se habla de cura. "El trasplante no es una solución para todos los pacientes, ni se plantea como una terapia general. Es un procedimiento muy agresivo, con riesgos importantes", subraya. De hecho, estos casos se dan en personas que ya necesitan el trasplante por otras enfermedades graves, como leucemias o linfomas.
"Hay personas que piensan: si esto funciona, quiero que me hagan un trasplante. Pero no es así. No es una opción viable para la mayoría", advierte. La clave, insiste, no está en el tratamiento en sí, sino en lo que permite aprender. "Todo esto nos sirve para entender qué ha pasado en estos pacientes y trasladarlo a terapias que sí puedan ser aplicables a todo el mundo".
Ese cambio de mirada es el que impulsa nuevas líneas de investigación. "Ahora lo que buscamos es trasladar lo que hemos aprendido a terapias que sean aplicables a mucha más gente", explica. Entre ellas, destacan las terapias celulares. "Estamos trabajando con células CAR-T para intentar imitar lo que hace el trasplante", es decir, eliminar las células infectadas, pero sin necesidad de un procedimiento tan agresivo.
En ese proyecto vuelve a aparecer Salamanca, no solo como origen, sino como vínculo personal. "Lo llevo con una amiga de toda la vida, la también salmantina Talía Velasco, con la que estudié la carrera. Hemos unido su experiencia en cáncer con la mía en VIH".
Porque, aunque su carrera la ha llevado fuera, su historia empieza en las aulas salmantinas. "Yo empecé Biología en Salamanca, y aunque luego me fui a Madrid, mi formación es en gran parte salmantina", recuerda. Un camino que, como el de muchos investigadores, también estuvo marcado por la falta de oportunidades cercanas. "Intenté volver, pero no fue fácil, y al final tuve que continuar fuera para poder dedicarme a la investigación".
En paralelo a los avances científicos, la enfermedad también ha cambiado radicalmente en la vida cotidiana. "Hoy en día una persona con VIH puede tener una vida completamente normal con un tratamiento muy sencillo", incluso con una pastilla al día y prácticamente sin efectos secundarios, afirma. Sin embargo, hay algo que no ha evolucionado al mismo ritmo. "El estigma sigue ahí". Las personas con VIH muchas veces no lo cuentan por miedo, y eso no ha cambiado tanto como debería.
Esa realidad la comprueba de primera mano en charlas con jóvenes. "Aún hay dudas básicas, incluso sobre si compartir espacios con una persona con VIH supone un riesgo, cuando sabemos que no es así", lamenta. Una brecha entre ciencia y sociedad que sigue siendo uno de los grandes retos.
A pesar de todo, el horizonte es distinto al de hace solo unos años. "La cura ya no es solo una idea, es algo que ha ocurrido". Ahora el reto es claro: "conseguir que sea accesible para todos", concluye. Y en ese camino, Salamanca, aunque a veces lejos de los grandes focos, también está presente. Y esta vez, más cerca que nunca de cambiar la historia.
La federación vecinal Fevesa organiza, con apoyo del Ayuntamiento, una jornada de actividades culturales e intercambio de libros que ha "superado las expectativas"
El XX Certamen Nacional reúne a siete tunas universitarias en una ciudad que volvió a cantar entre capas, guitarras y memoria compartida
El Día del Libro 2026 estará dedicado al 'padre' de la Escuela de Salamanca, Francisco de Vitoria








