Tienen en común que son de origen salmantino, dos de ellas además vinculadas con la Universidad de Salamanca, y hoy están en Boston, Oxford, Nueva York y Baltimore
Una escultura, un pliego poético, un tratado y un manuscrito de astrología: las joyas que Salamanca rastrea por el mundo
Tienen en común que son de origen salmantino, dos de ellas además vinculadas con la Universidad de Salamanca, y hoy están en Boston, Oxford, Nueva York y Baltimore
La escultura de la tumba de un caballero medieval, un pliego poético castellano dedicado a la Virgen del Rosario, un manuscrito del siglo XV con las constelaciones del zodiaco y un tratado, también datado en el siglo XV, sobre cánones penitenciales y actos de confesión son las cuatro nuevas obras que se han incorporado al catálogo Nostra et Mundi, un proyecto impulsado por la Fundación Castilla y León para investigar y difundir el patrimonio artístico que se encuentra fuera de España. Estas cuatro obras tienen en común que son de origen salmantino y dos de ellas están además vinculadas con la Universidad de Salamanca.
El proyecto Nostra et Mundi reúne ya en su catálogo más de 450 obras que constatan la riqueza patrimonial y cultural que Castilla y León ha aportado a lo largo de los siglos. Y algo mucho más importante: descubren un patrimonio muchas veces desconocido para los propios castellanos y leoneses y, en este caso, para los salmantinos. Obras que han viajado a lo largo de los siglos y que hoy en día están custodiadas a miles de kilómetros de su lugar de origen, en concreto en el Isabella Stewart Gardner Museum, en el Metropolitan Museum of Art de Nueva York, en la Biblioteca de la Universidad de Oxford y en el Walters Art Museum de Baltimore.
Estos nuevos tesoros con origen salmantino tienen su particular historia y se suman a una treintena de obras de arte que, por distintos motivos históricos, se encuentra dispersas en colecciones y museos de Estados Unidos y Argentina y que ya habían sido incluidas en el catálogo digital de Nostra et Mundi. Para la incorporación a este catálogo previamente se realiza un minucioso estudio de cada una de las obras, analizando su procedencia, su historia, su descripción y su ubicación actual.
¿Cómo llegaron estas cuatro nuevas obras desde Salamanca hasta lugar en que hoy se encuentran?
La escultura de la tumba de un caballero medieval
La escultura data del siglo XV, fue realizada en alabastro y actualmente se custodia en Boston (EEUU), en el Isabella Stewart Gardner Museum. Según recoge la ficha que acompaña a cada obra del catálogo, fue "adquirida como efigie de Francisco Maldonado al anticuario Émile Parès en Madrid en julio de 1906, al mismo tiempo que la Cruz procesional". Según la documentación guardada por Isabella Steward Gardner la escultura procede de Salamanca.

Tanto por el material utilizado para la escultura, "como por el hecho de ser parte de un monumento funerario, esta obra está indicando que fue un encargo de un caballero aristocrático, posiblemente en relación con la corte de Castilla. Responde al tipo de monumento funerario medieval donde el yacente se hace representar atendiendo a su condición social, en este caso de caballero. Dispuesto sobre su lecho de parada, aparece de cuerpo entero como si estuviera durmiendo. Su cabeza reposa sobre varios almohadones. Lleva su armadura y cota de malla que le identifica con su estatus. Agarra entre sus manos la espada, de la que sólo queda la empuñadura".
En la escultura no hay ningún dato que pueda servir para identificar donde estaría la tumba original de este caballero.
Pliego poético dedicado a la Virgen del Rosario
"Obra muy útil y provechosa para los devotos de nuestra Señora, y cofrades de la Cofradía del Rosario". Así reza el pliego poético castellano dedicado a la Virgen del Rosario, y que según recoge Nostra et Mundi, fue publicado en Salamanca en 1596, por el editor Pedro Lasso.

"Compuesta por Esteban de Alaejos, natural de Monte Sacro. Vistas y examinadas por el padre Fray Diego de Ledesma de la orden de San Benito. Impresas con licencia en Salamanca en casa de Pedro Lasso. Año de 1596".
Este género, incluido dentro de la literatura de cordel, "formó parte de la labor pedagógica desarrollada por la Iglesia Católica durante la Contrarreforma, de ahí que resultara fundamental la presencia de imágenes, en este caso: la Virgen del Rosario".
Desde hace décadas, en concreto desde 1947, esta obra está incluida en el catálogo del Metropolitan Museum of Art de Nueva York.
Un manuscrito del siglo XV sobre constelaciones
Este interesante manuscrito data del año 1461 y procede de la Universidad de Salamanca. Conocido como 'Tabulae ad meridianum Salamantinum' se atribuye a Nicolás Polonio y actualmente se encuentra en la Biblioteca de la Universidad de Oxford. "Servía para que los alumnos de la cátedra de astrología pudiesen utilizarlo para estudiar. Aunque generalmente se empleaban las tablas alfonsíes (Gingerich, 1987) para este propósito, lo cierto es que resultaban muy complejas para los estudiantes".

Aunque no se sabe cómo salió de la Universidad de Salamanca, sí se ha podido rastrear que este manuscrito a finales del siglo XVIII formaba parte de la colección particular de Matteo Luigi Canonici, un jesuita que se estableció en Venecia y que llegó a reunir más de cuatro mil manuscritos. "Tras su fallecimiento, en 1805, los ejemplares de su colección se dispersaron, y este en concreto fue a parar a manos de su hermano, Giuseppe Canonici, quien también era un gran bibliófilo". Luego pasarían a sus sobrinos, siendo uno de ellos el que vendiera el manuscrito en 1817 a la Biblioteca Bodleiana "por 5.444 libras".
¿Qué hace tan singular a este manuscrito? Los dibujos de las constelaciones del zodiaco y que además este ejemplar se ha relacionado con las pinturas que Fernando Gallego realizó para la bóveda de la Universidad.
Un tratado del siglo XV sobre cánones penitenciales y actos de confesión
También del siglo XV es el tratado conocido como 'De Illis Etiam', escrito por Juan Alfonso de Benavente en torno al año 1456 en Tejares. Doctor en leyes y profesor de filosofía y retórica en la Universidad de Salamanca.
Tras unos siglos en los que se desconoce dónde estuvo realmente, en el año 1859 "fue adquirido por Joaquín Gómez de la Cortina, marqués de Morante, para su residencia en Madrid. Parte de la biblioteca del marqués fue vendida a Bachelin-Deflorenne, quien tenía una librería en París". Año después se volvió a perder su rastro hasta que Henry Walters lo adquiere y en 1931 lo dona al Walters Art Museum de Baltimore, donde continúa en la actualidad".

No es un tratado cualquiera, y después de haber pasado una pandemia en el siglo XXI adquiere una mayor relevancia histórica. Y e que este tratado fue escrito cuando se había propagado la peste en la ciudad, "por lo que pide a través de la oración la salvación. En el primer folio del manuscrito se halla una iluminación en el interior de una inicial historiada, en ella el propio Juan Alfonso aparece presentando el tratado al obispo. Consta de 78 folios y ha conservado la encuadernación original de cuero rojo".
Una propuesta que aúna música y teatro y en la que participarán más de 800 escolares de centros de Salamanca y provincia
La presentación tendrá lugar este jueves, día 9, en la Torre de los Anaya, con entrada libre hasta completar aforo
Además, la Filmoteca y la Facultad de Derecho de la Universidad de Salamanca presentan la séptima edición del Ciclo Clínica Jurídica








