Octavo a dos puntos en una pelea feroz por una de las plazas de lucha por el ascenso
El desplazamiento masivo de Unionistas a Cáceres y un partido que acabó en el 106'
El millar de aficionados blanquinegros disfrutó en el último momento del empate en un choque donde un problema médico marcó el inicio de la segunda parte
Unionistas de Salamanca celebró un punto en Cáceres como si fuera una victoria. Con un millar de aficionados blanquinegros en la grada del Estadio Príncipe Felipe, el cuadro de Mario Simón pudo dedicarle el 3-3 por todo lo alto, un punto conseguido en el minuto 105 y que acabó con la alegría desbordada.
Junto a ellos, más de un millar de seguidores del equipo salmantino que no dudaron en coger el coche o el autobús para viajar hasta la ciudad vecina. Un trayecto cómodo y que permitió disfrutar de una de las grandes tardes del año futbolístico cerca de casa, pero donde la alegría acabó imperando tras el susto de la segunda mitad.
El extenso tiempo de prolongación correspondió a un parón de diez minutos para atender a una seguidora salmantina. Nada más arrancar el segundo tiempo la grada comenzó a llamar al colegiado para que los servicios médicos acudieran a toda prisa, algo que el colegiado realizó rápidamente.
Los servicios sanitarios atendieron a la aficionada y el partido tuvo que detenerse durante diez minutos, tiempo en el que se comprobó el estado de salud de la misma y se procedió a evacuarla del estadio. No obstante, todo parece quedar en un susto. Sin embargo, la pausa llevó a una extensa prolongación donde Pere Marco fue el rey de la tarde.
El filial de Unionistas saliendo del fondo de la tabla con opciones reales de permanencia
El árbitro activó el protocolo antirracista en el minuto 36 y recoge en el acta lo sucedido
Se queda con 47 puntos, a uno de la primera posición que da posibilidad de jugar por el ascenso aunque lo peor son las sensaciones








