La Diputación desmiente problemas de acceso a La Covatilla por la limpieza de carreteras

Asegura que el cierre se debió a una alerta naranja por viento y no al estado de la SA-180

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La Diputación desmiente problemas de acceso a La Covatilla por la limpieza de carreteras
Nieve en La Covatilla (Foto: La Covatilla)
El autor esIsabel Andrés Rodríguez
Isabel Andrés Rodríguez
Lectura estimada: 1 min.

El Grupo Popular en la Diputación de Salamanca ha querido desmentir la afirmación de la formación Nueve Castilla y León en la que se afirmaba que el cierre de La Covatilla durante el pasado fin de semana, 24 y 25 de enero, se produjo por una supuesta falta de limpieza de la carretera SA-180.

Según el Grupo Popular, esta información es "totalmente falsa" y no se corresponde con la realidad. Desde la Diputación aseguran que el cierre de la estación no estuvo relacionado con el estado de las carreteras, sino con una alerta naranja por viento, motivo por el cual fue la propia estación de esquí la que decidió suspender la actividad por razones de seguridad.

Asimismo, desde la institución provincial se destaca que los servicios de mantenimiento vial trabajaron de manera continua durante todos los días para mantener despejada la red de carreteras de la provincia. En el caso concreto de La Covatilla, una vez se tuvo constancia de que la estación no abriría por causas meteorológicas, los equipos priorizaron otras zonas para garantizar la circulación y la seguridad vial en el resto del territorio.

Finalmente, el Grupo Popular ha reafirmado su compromiso con la seguridad y el mantenimiento de las carreteras provinciales.

1 comentario

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josé sánchez amor 1/29/2026 - 2:50:41 PM
SI COMO LA CARRETERA DE VALDESANGIL LA DSA 254. Una muestra más de indecencia. Se promete un mes antes de las elecciones y luego se olvidan las Carreteras que matan: cuando la advertencia se ignora y la responsabilidad se diluye Conviene no olvidar que en 2023, el entonces diputado Antonio Labrador se fotografiaba en esa misma carretera anunciando que el ensanche llegaría hasta el pueblo. Aquella imagen se tomó un mes antes de las elecciones. Carreteras que matan: cuando la advertencia se ignora y la responsabilidad se diluye Una carretera con mucho riesgo. Prometido el arreglo antes de las elecciones y una vez votado olvidada la promesa. Archivado en: Autonomías Tomando como referencia los lamentables sucesos ocurridos recientemente en España, desde este periódico quiero denunciar una situación concreta, reiterada y advertida desde hace más de tres años, que sigue sin corregirse y que puede acabar en tragedia en cualquier momento. Me refiero a la carretera DSA-254, a la altura de Valdesangil, donde en el proceso de “arreglo” de la vía se han dejado dos curvas ciegas sin ensanchar, pese a las reiteradas denuncias y advertencias trasladadas a los responsables técnicos y políticos. Por esta carretera circula a diario el autobús escolar, hasta cuatro veces al día, además de vehículos particulares. No hablamos de un riesgo hipotético ni de una exageración vecinal: hablamos de una infraestructura deficiente, con tramos claramente peligrosos, en los que un cruce imprevisto o una maniobra evasiva puede provocar un accidente grave. Cuando los técnicos han sido advertidos por escrito, cuando el problema está documentado y cuando se decide mirar hacia otro lado, la responsabilidad deja de ser abstracta. Si ocurre un accidente en esas curvas, no será fruto del azar, sino de una negligencia consciente. Y quienes fueron informados deberán asumir responsabilidades técnicas y políticas. Resulta especialmente preocupante que, tras los últimos acontecimientos, se intente desviar el foco hacia el camping y sus usuarios, como si el problema fuera un supuesto exceso de velocidad o de tránsito. Los usuarios del camping no van volando, circulan por la DSA-254, una carretera que solo se ha ensanchado en unos 500 metros, desde la N-630 hasta dicho complejo. Desde ese punto hasta el pueblo, el “arreglo” se ha limitado a echar asfalto, dejando intactas dos curvas ciegas extremadamente peligrosas. Conviene no olvidar que en 2023, el entonces diputado Antonio Labrador se fotografiaba en esa misma carretera anunciando que el ensanche llegaría hasta el pueblo. Aquella imagen se tomó un mes antes de las elecciones. La obra quedó a medias y las promesas, como tantas otras, se evaporaron tras las urnas. La memoria ciudadana no es tan corta como algunos creen. En las próximas semanas lo recordaremos, porque la seguridad vial no puede depender del calendario electoral ni de titulares oportunistas. Las carreteras mal ejecutadas no son un fallo técnico menor, son un riesgo directo para la vida de las personas. Y cuando el aviso existe y se ignora, la responsabilidad tiene nombre y apellidos.
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