La Policía Nacional cumple 202 años: Salamanca conmemora la historia de un cuerpo al servicio de España

De la Policía General del Reino de 1824 al Cuerpo Nacional de Policía del siglo XXI: dos siglos de evolución, servicio público y compromiso con la sociedad

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La Policía Nacional cumple 202 años: Salamanca conmemora la historia de un cuerpo al servicio de España
El autor esTeresa Sánchez
Teresa Sánchez
Lectura estimada: 3 min.

Con motivo de la conmemoración del 202 aniversario de la creación de la Policía Nacional, Salamanca acoge este martes un acto institucional en el que se rendirá homenaje a la historia, la vocación de servicio y la entrega de generaciones de policías, así como a quienes hoy reciben condecoraciones por su labor. Este aniversario invita a mirar atrás y recorrer el camino de una institución que, desde 1824, ha evolucionado junto a España, adaptándose a cada etapa histórica sin perder su esencia: la protección de los ciudadanos y la defensa de la convivencia.

Hace más de dos siglos, en una España que buscaba orden, estabilidad y protección para sus ciudadanos, nació una institución destinada a perdurar en el tiempo y a adaptarse a cada época de nuestra historia. El 13 de enero de 1824, mediante una Real Cédula firmada por el rey Fernando VII, se creó la Policía General del Reino, considerada el origen de la actual Policía Nacional.

Aquel primer cuerpo policial supuso un hito sin precedentes: por primera vez se configuraba una organización de ámbito nacional dedicada de forma permanente a la protección de las personas y los bienes, al mantenimiento del orden público y a la persecución del delito. Desde su nacimiento, la policía española fue concebida no solo como una fuerza de control, sino como un instrumento al servicio del Estado y de la convivencia social.

 

Durante el siglo XIX, la institución fue evolucionando al compás de los profundos cambios políticos y sociales del país. Surgieron distintas denominaciones y estructuras -celadores, salvaguardas, cuerpos de vigilancia y seguridad- que reflejaban una constante búsqueda de eficacia y profesionalización.

En 1886, la creación de la Dirección General de Seguridad consolidó definitivamente una organización policial de carácter nacional, capaz de coordinarse en todo el territorio.

El siglo XX trajo consigo avances decisivos. La Ley Orgánica de la Policía Gubernativa de 1908 otorgó estabilidad, jerarquía y dignidad profesional a los agentes, sentando las bases del policía moderno. Sin embargo, también fue un periodo marcado por la inestabilidad política, la Guerra Civil y una posterior reorganización bajo el régimen franquista, en el que coexistieron cuerpos de naturaleza civil y otros de carácter más militarizado.

CON LA DEMOCRACIA

Con la llegada de la democracia, la Policía vivió una de las transformaciones más profundas de su historia. La aprobación de la Constitución Española de 1978 y, especialmente, de la Ley Orgánica de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de 1986, dio lugar al actual Cuerpo Nacional de Policía, definido como una institución civil, profesional y plenamente integrada en el Estado de Derecho.

Desde entonces, la Policía Nacional ha orientado su labor a la defensa de los derechos y libertades fundamentales, al servicio del ciudadano y a la protección de la convivencia democrática. A lo largo de estas décadas se ha modernizado, se ha especializado y ha incorporado nuevas capacidades para hacer frente a desafíos tan complejos como el terrorismo, el crimen organizado, la inmigración irregular, la violencia de género o la ciberdelincuencia.

Un hito especialmente significativo fue la incorporación de la mujer al cuerpo. Fue en el año 1978 con la convocatoria, por primera vez, de plazas para el acceso de mujeres al Cuerpo Superior de Policía. Un año después se incorporan las primeras 42 inspectoras de Policía, 42 pioneras que hicieron historia al abrir el camino a muchas más mujeres que vendrán después. El mismo fenómeno sucedió en 1984, cuando 53 mujeres accedieron, por primera vez, al Cuerpo de Policía Nacional.

Hoy, 202 años después de su creación, la Policía Nacional en Salamanca y en todo el país sigue siendo heredera de aquella vocación inicial de servicio público. Una institución que ha sabido adaptarse al paso del tiempo sin perder sus valores esenciales: lealtad, sacrificio, profesionalidad y compromiso con España y sus ciudadanos.

En actos como el que se celebra este martes en Salamanca, donde se conmemora este aniversario, se reconocen méritos y se entregan condecoraciones, no solo se honra a quienes las reciben, sino también a todas las generaciones de policías que, desde 1824 hasta nuestros días, han contribuido a construir una institución sólida y profundamente ligada a la historia de nuestro país.

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