Aunque la búsqueda sigue activa, son conscientes de que a medida que pasan los días se hace más complicado encontrarlo, por eso la familia mantiene la presión en Italia y España
Un conductor sin carné y drogado estrella un autobús dado de baja en el centro de Zamora
El vehículo, sin pasajeros y fuera de servicio desde 2021, fue interceptado tras chocar con una farola y seguir circulando de madrugada por las calles
Un hombre ha sido detenido esta madrugada en Zamora tras protagonizar una surrealista escena al volante de un autobús dado de baja desde 2021, sin pasajeros, sin carné de conducir para este tipo de vehículos y tras dar positivo en cocaína.
El incidente tuvo lugar en torno a las 2:30 horas de este domingo, cuando el conductor, de nacionalidad portuguesa, estrelló el autobús contra una farola en la avenida de Requejo, en la confluencia con la calle Amargura, muy cerca de la céntrica plaza de la Marina.
Lejos de detenerse tras el choque, el hombre continuó su marcha por las calles del centro de la ciudad hasta que fue interceptado por una patrulla de la Policía Nacional en la confluencia de las calles Amargura y Pablo Morillo. Poco después, se sumaron al operativo agentes de la Policía Municipal, que le realizaron las pruebas de alcohol y drogas, dando positivo en cocaína.
Además, los agentes comprobaron que el autobús, antiguamente en servicio en Andalucía, estaba oficialmente dado de baja desde hace cuatro años y que el conductor carecía de permiso para conducir vehículos de transporte colectivo.
El vehículo, que iba a ser trasladado a Portugal se quedó parado en uno de los carriles de la calle Amargura tras quedarse sin batería y con los visibles daños del impacto contra la farola.
El caso ha sido puesto en manos de las autoridades judiciales, mientras el peculiar viaje del autobús fuera de servicio termina ahora en los depósitos municipales.
Los policías lograron detenerlo después de efectuar un disparo al aire y pedirle que soltara una mochila que portaba
Ha sucedido en Valladolid. La Policía Nacional afirma que hay al menos 12 víctimas, a las que habría cobrado más de 30.000 euros
En cada uno de los atracos en tiendas y gasolineras se llevaron alrededor de 500 euros en efectivo, además de golosinas, chicles y chupachups








