La Guardia Civil ayudaba a apagar un fuego cerca de Monleras cuando recibió un aviso de que una persona estaría tratando de causar otro incendio en la comarca
Puñetazos, un golpe en la cabeza con un objeto y caída al suelo: lo que ocurrió la noche de la muerte de Mario Casal
Los forenses aseguran que el golpe en la cabeza tras caer al suelo le produjo una hemorragia por la que finalmente no pudo sobrevivir
Este jueves, 2 de febrero, ha arrancado el juicio por la muerte de Mario Casal, el joven de Vecinos que falleció en el Hospital de Salamanca horas después de sufrir un fuerte golpe en la cabeza, durante la noche de San Juan, en el año 2020. El Juzgado de lo Penal Dos de Salamanca ha celebrado la vista a la que han acudido más de una veintena de testigos que han caído en numerosas contradicciones.
Los forenses han asegurado que el joven recibió varios puñetazos en la cara, "tenía la nariz fracturada". Además, en las imágenes expuestas en la sala, los profesionales han aclarado que recibió un fuerte golpe en la región parital derecha de la cabeza, "con un objeto duro que podría ser un vaso de tubo, ya que no es compatible con un puño".
Creen que pudo recibir el golpe por la espalda o de forma lateral, pero fue la caída al suelo la que le provocó la hemorragia inmediata que le llevó a la muerte. Además, han presentado un informe en el que se aclara que el acusado no consumía alcohol desde hacía 3-4 meses, "al menos de forma habitual".
Cabe destacar, que el primero en declarar ante el juez ha sido el exconcenjal del Ayuntamiento del citado municipio, J. L. G., acusado de la muerte del joven de 34 años tras una brutal pelea. En su declaración ha asegurado "no" ser amigo de Mario. "Era un vecino más del pueblo, trabajaba también en el Ayuntamiento, teníamos una relación normal".
Durante su relato sobre aquella fatídica noche, ha asegurado "estábamos de fiesta" en un reconocido bar de la zona. "Una vez cerraron, nos fuimos a seguir la noche a mi cochera". Allí, ha indicado a los presentes, "hubo una pelea" protagonizada por otros dos jóvenes, "uno le recriminaba a otro haber pasado muy rápido con el coche habiendo niños".
A partir de ahí dice no recordar nada, "tuve una pelea, había revuelo, forcejeamos, Mario me golpeó y yo le golpeé". "Había consumido alcohol y marihuana".
El accidente, registrado en la glorieta de la Charrería, obligó a movilizar a los servicios sanitarios, la Policía Local y el Cuerpo Nacional de Policía
La intervención, en colaboración con Bomberos y sanitarios, permitió acceder al domicilio y atender a uno de los residentes, que había sufrido una caída
Bomberos de Salamanca y agentes del Seprona completan la extracción del vehículo días después del accidente








