El técnico destaca el gran partido de su equipo ante el Real Madrid Castilla, lamenta la falta de acierto y defiende que merecieron más
La Antigua, condenado por el inicio, se queda a un paso de dar la campanada
Pese al 32-11 inicial se recompuso y se quedó a un paso de culminar el trabajo en Ponferrada, 86-83
La Antigua CB Tormes perdió en su visita a Clínica Ponferrada para sumar su séptima derrota de la temporada que, sin embargo, según se tome puede tener lecturas positivas. En lo negativo, que cuando se pierde siempre lo hay, un inicio de partido en el que se vio desarbolado por el acierto ofensivo de los de Ponferrada sin encontrar respuesta atrás y ese 32-11 de ese primer parcial fue un lastre que arrastró todo el choque.
Eso sí, la capacidad para 'resetear' y trabajar para mejorar va en el positivo del equipo salmantino que ya en el segundo cuarto fue otro. Mejoró en defensa y por correpondencia lo hizo también en ataque y los 27 puntos que anotó le dieron esperanzas para la segunda mitad que jugó de tú a tú con un equipo con más bagaje y mejor situado en la clasificación.
Ese cara a cara lo volvieron a ganar los de Óscar Núñez en el último parcial en el que se creyó en las posibilidades de remontada y se quedó cerca, a solo cuatro puntos, marcando el camino de agresividad, intensidad y fe que debe tener el equipo desde el inicio de los partidos porque no es la primera vez que le pasa.
El equipo compitió de tú a tú ante el Castilla pero sin acierto arriba; con esa identidad y el empuje de su afición, el siguiente objetivo vale mucho
El conjunto salmantino firmó una gran primera parte y acumuló ocasiones claras, pero la falta de acierto y el gol de Jacobo tras el descanso deciden (1-0)
El filial logra una victoria de enorme valor ante el segundo clasificado, sale del descenso y dependerá de sí mismo en la última jornada (0-1)








