Ya es oficial: la millonaria obra de la calle de acceso al nuevo Hospital va tarde

La obra del vial, fotografiada este 6 de marzo. Foto: F. Oliva

La ejecución del vial tenía como fecha límite el 7 de marzo de 2020: terminado el plazo, pero no la obra.

Ahora ya es oficial: el vial de acceso al nuevo Hospital va con retraso. Este día 8 de marzo ha superado el plazo previsto de un año para su ejecución y empieza a sumar días de demora a un proyecto que, por circunstancias, ya partió con bastantes meses de dilación por problemas entre la empresa que lo iba a hacer, y que fue adjudicada, y el Ayuntamiento de Salamanca.

 

La del nuevo vial de acceso es una obra compleja y de gran entidad, pese a lo cual el consistorio ejerció un particular empeño en ejecutarla. Se adjudicó por 4,6 millones de euros y tenía doce meses de plazo de ejecución. La fecha a partir de la que contar, 7 de marzo de 2019, la marcada en el acta de replanteo. El plan de obra incluía preparar la zona con el desbroce, la escollera de piedra, construir un nuevo colector y lo que, a la postre, está estirando los plazos, levantar un muro de hasta 14  metros. Hecho con placas prefabricadas, hubo que esperar las piezas y luego ponerlas en pie sobre los cimientos ya preparados, algo que ha resultado complicado.

 

Ahora habrá que ver cuánto se retrasa. Hace unos días, con motivo de una visita a las primeras zonas terminadas del Hospital, el alcalde de Salamanca, Carlos García Carbayo, aseguró que el muro estaría listo a finales de febrero y que a partir de ahí solo quedaría construir el vial y su mobiliario. Terminó febrero y el muro está, más o menos, terminado, pero ya fuera del plazo fijado para la obra. De lo que queda dependerá cuántas semanas o meses se suman de retraso. Y que habrá que añadir a los que ya tiene de partida por los problemas iniciales.

 

El actual contrato se adjudicó el día 8 de febrero de 2019 a Ferrovial por 4,6 millones de euros con un plazo de ejecución de 12 meses. Fue la segunda adjudicación de la obra tras la fallida de julio de 2018, cuando ganó el concurso una empresa que no fue capaz de ejecutar las obras. El proceso para romper el contrato fue complejo y proceloso, porque llegó a pedir un modificado de 700.000 euros extra. El consistorio, con el apoyo de la oposición, se negó a aceptarlo e inició un nuevo proceso de contratación. Para cuando se terminó con la adjudicación a Ferrovial, se habían perdido siete meses con respecto al calendario previsto.