Y ‘el Gordo’ besó al doctor

LA UDS GANA. Miguel Linares, autor del gol que da la victoria al Salamanca y a Jorge D’Alessandro en su debut. Y SALE DEL DESCENSO.
Teresa sánchez

Al primero que se le puso por delante porque era un unionista más como los 10.000 que llegaron al estadio Helmántico con la esperanza de que el viejo zorro reactivara al moribundo. Y lo anhelado llegó. Se buscó, se sufrió y en un barullo se encontró, cuatro meses después, una victoria que reactiva a este Salamanca que ayer ganó y abandonó, aun cuando sigue a las puertas, los puestos de descenso.

Había expectativa por comprobar si el efecto D’Alessandro se dejaba sentir sobre el terreno de juego a las primeras de cambio y lo cierto es que en los instantes iniciales el Salamanca apretó y buscó el marco contrario. Volcado el juego a la banda derecha, donde caía Perico, el conjunto salmantino tenía el punto necesario de profundidad y Quique Martín que, en primera instancia no pudo cabecear un centro de Perico, gozó de la primera oportunidad. Se la guisó él solo al soltarse un zapatazo desde más allá de la frontal que rechazó el travesaño.

El Córdoba trató de templar los ánimos moviendo bien el balón, obligando a los unionistas a desgastarse en la recuperación, y ese dominio inicial de los charros desapareció para dar paso a un toma y daca en el que ambos se repartieron el dominio y las llegadas. Primero el Córdoba en una acción en la que Scotti, en primera instancia, y después Pepe Díaz intentaron el disparo y el esférico se marchó a córner y, después, el Salamanca que sacó a través de Salva una buena contra que condujo Quique hasta la frontal donde fue derribado sin fruto posterior. En el Salamanca comenzaba a apreciarse algún síntoma de cansancio y ciertos problemas en el repliegue se hacían evidentes, lo que daba al Córdoba la oportunidad de salir al contragolpe con peligro. A la media hora de juego consiguieron llevar mediante una falta el balón al área pequeña y allí, previo barullo, el esférico fue enviado al travesaño unionista. Se repartían los palos pero el equipo visitante, menos acuciado por su situación, daba la sensación de estar más cómodo. Lo seguía intentando la UDS, desaparecida la banda derecha, por la izquierda con Rossato y Toti. El brasileño probó a Navas con uno de sus disparos secos y entre los dos combinaron en una acción que finalizó con centro del lateral hacia el segundo palo, donde cabeceó Quique buscando a Despotovic en el primero. El punta, demasiado forzado, intentó el remate acrobático pero su toque se fue fuera. Sucedió en una nueva ráfaga ofensiva unionista a la que hubo que sumar un remate de Despotovic que corrió para controlar un saque en largo de Biel pero chutó demasiado forzado fuera. Con el descanso a la puerta, el Córdoba sumó una nueva ocasión clara de nuevo tras una falta golpeada hacia al área que creó incertidumbre en la zaga y a punto estuvo de sorprender al portero, que por suerte reaccionó bien y sacó una gran mano.

Los problemas comenzaron para el Salamanca en la reanudación. Incómodo el equipo, con poca continuidad en sus acciones, se encontró además con la lesión de uno de sus puntales ofensivos, Quique Martín.

D’Alessandro retocó líneas dando entrada a Endika para reforzar el centro del campo y minutos después fue Linares el que ocupó el sitio de Toti. El Córdoba, replegado, esperaba su oportunidad y Luque puso a prueba a Biel con un disparo desde la frontal.

Salva Sevilla lo intentó de cabeza pero el balón se marchó fuera aunque de sus pies nació la jugada del triunfo. El andaluz colgó un balón al área, chutó en semifallo Despotovic, el balón rebotó en Linares, volvió a caer muerto y el punta aragonés lo recogió y remachó. Se sacó la espina del error cometido en Valencia. Llevó el éxtasis a la grada que con su equipo defendió esos diez últimos minutos. 600 segundos con el alma en vilo cuyo final se festejó como si de un título se tratara.