Vuelta a empezar con la torre de Los Anaya: nuevo intento para terminar un proyecto 'eterno'
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Vuelta a empezar con la torre de Los Anaya: nuevo intento para terminar un proyecto 'eterno'

Torre de los Anaya en Salamanca. Foto: F. Oliva

El Ayuntamiento aprueba este martes el proyecto modificado para terminar las obras que la concesionaria ha dejado incompletas. Costará 1,2 millones y otros cinco meses de obras.

La conversión de la torre de los Anaya en centro cultural vuelve a echar a andar a partir de este martes con la aprobación del proyecto modificado para hacer la rehabilitación y adaptar el edificio a su nuevo uso cultural. Lo hace, nuevamente, tras quedar paralizadas las obras a causa de los problemas de la empresa adjudicataria de las obras, a la que se encargó la ejecución del proyecto aprobado en su día. Sin embargo, desde que en agosto le fue adjudicado el contrato, empezaron los problemas y retrasos.

 

Tras la adjudicación en agosto, el proyecto no pudo arrancar por falta de partida presupuestaria y no fue hasta diciembre de 2018 que fue firmado el acta de replanteo, que permitía empezar a trabajar. El presupuesto era de 1,1 millones de euros y el plazo de ejecución, diez meses, pero llegó octubre y la obra no solo no estaba terminada, sino que estaba parada. Se procedió a romper el contrato, pero se había perdido mucho tiempo, que sumar a los retrasos que ya tiene el proyecto.

 

Casi un año después, se ha comprobado que la obra está ejecutada parcialmente y se va a aprobar un nuevo proyecto modificado de rehabilitación valorado, según la documentación municipal, 1,2 millones de euros y cinco meses de trabajos.

 

 

Otro año de contratiempos

 

Después de muchos años de fracasos, abandonos y olvidos, la torre de los Anaya (también conocida como torre Abrantes) volvió a la actualidad con el marchamo de proyecto estrella del anterior alcalde. El lugar no ha tenido suerte con los sucesivos proyectos para darle un uso, y ahora se repite una historia que viene de lejos. En octubre de 2014, el ayuntamiento rechazó la petición del PSOE para arreglar la torre que tenía inundada su planta baja y su progresivo deterioro; meses después, en mayo de 2015, ya en precampaña de las municipales, incluyó en su programa convertir la torre en un centro cultural

 

En septiembre de 2017, el entonces alcalde de Salamanca y el presidente de la Diputación, Javier Iglesias, convocaban a la prensa para hacer una reapertura simbólica de la torre de Abrantes. Fue un acto para escenificar el proyecto para convertir el edificio en un nuevo centro cultural en lo que Iglesias llamó la milla de oro de la cultura en Salamanca. El plan era inaugurarlo en 2019 con un patio para conciertos, sala de exposiciones y biblioteca infantil. El proyecto completo se puede consultar en este LINK.

 

 

Una historia de tropiezos

 

La torre de los Anaya ha pasado numerosas vicisitudes al margen de su historia de más de cinco siglos. Aunque fue torre defensiva en su origen, las mayores 'guerras' las ha vivido en el siglo XX y XXI. Desde 1992 fue sede del  Instituto de Estudios de Iberoamérica y Portugal de la Universidad de Salamanca que lo usó durante catorce años hasta que, en virtud de un convenio entre Ayuntamiento y Usal, tuvo que abandonar sus dependencias. 

 

El motivo fue la decisión del entonces alcalde, Julián Lanzarote, de fijar allí la sede de un Museo de Arte Oriental que fue un fiasco. La mayor parte de las obras de la colección, propiedad de los coleccionistas privados Pilar Coomonte y Nicolás Gless, resultaron ser de dudosa originalidad. El proyecto fue un fracaso rotundo y el museo sólo estuvo abierto entre 2007 y 2009, y tras su cierre, desde 2010 el edificio ha estado sin uso.