Volcanes y riesgo de congelación, cuatro militares se adiestran en Salamanca para su misión extrema en la Antártida: "Es un orgullo"
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Volcanes y riesgo de congelación, cuatro militares se adiestran en Salamanca para su misión extrema en la Antártida: "Es un orgullo"

Ya está todo listo para que la base Gabriel de Castilla se ponga en marcha otro verano austral. Lo cuenta Mario Garzón, teniente en el Mando de Ingenieros REI 11 de Salamanca, que repite por segundo año consecutivo. Estar cuatro meses en la Antártida requiere estar al máximo nivel físico y mental. 

Están preparados para afrontar las misiones más difíciles. Saltan, corren, escalan y bucean. Son súper soldados... Y es que estar cuatro meses en la Antártida exige estar al máximo nivel físico y mental. Sus palabras denotan gran responsabilidad. Se llama Mario Garzón, es teniente en el Regimiento de Especialidad de Ingenieros Número 11 del mando de ingenieros de Salamanca. El reloj marca las nueve de la mañana, una hora menos para cumplir su próxima misión.

 

Según sus propias palabras, es la 35 campaña del Ejército de Tierra que ultima su traslado al continente blanco para reabrir la base Gabriel de Castilla que todos los inviernos australes permanece sellada y deshabitada y que con la llegada del verano en el hemisferio sur vuelve a abrir sus puertas y recobra vida. "Así se viene haciendo desde 1988", explica.

 

"Afortunadamente mi mando ha vuelto a confiar en mi", es la segunda vez que despliega junto a la unidad del Regimiento, con el brigada Rafael Benito Hernández, el sargento Oliver Arnau de la Fuente y el soldado Adrián López Serna, tres militares que se estrenan este 2021 y que han sido seleccionados por reunir las características necesarias. Su misión es clara, "renovar un módulo taller y rematar el muro de contención que construimos hace dos años en la línea de costa". 

 

 

La Antártida es un territorio dedicado a fines científicos, "hay hasta 80 bases de todos los países, España cuenta con dos grandes laboratorios donde se investiga y la labor del ejército español es el apoyo logístico, desde la alimentación hasta el módulo taller". El 13 de diciembre partirán desde Salamanca hasta Punta Arenas (Chile), "una isla volcánica, de hecho, erupcionó en 1967, tratamos de dar seguridad a los científicos, le damos apoyo para que desarrollen sus estudios", ahonda.  

 

Un viaje en vuelo civil "hasta las Islas Shedtland del Sur donde hay un aeródromo", una vez allí, cogerán un barco para desplazarse hasta la isla. A pesar de la vuelta a la normalidad, cumplen a rajatabla las medidas anticovid, de hecho, tienen que hacer cuarentena para evitar posibles contagios. A pesar de la dureza, el teniente Mario asegura que es "una misión especial, la más antigua y la más lejana". 

 

Jornadas de navegación en el embalse de Almendra

 

No todo el mundo puede decir que ha ido o trabajado en la Antártida, "muy pocos militares despliegan allí, sólo trece personas se encargan del mantenimiento de la base, cuatro de ellos somos salmantinos y vamos para allá". Se siente afortunado, "por servir a nuestro país en un territorio tan especial". Su Navidad va a ser muy diferente a la del resto de los charros, "especiales y con otra familia". 

 

Para soportar la dureza del cometido y las temperaturas extremas, Garzón relata que se preparan a conciencia. "Ahora mismo, las temperaturas son similares a las de Salamanca, oscilan entre los 0 y 5 grados, eso sí, el viento condiciona mucho la sensación térmica". Por ahora, intentan atravesar situaciones para adaptarse a la que será su nueva 'vida'. "Este lunes estuvimos en la Sierra de Francia, fuimos a la Covatilla donde las temperaturas son bajas, aprendemos a navegar, nos formamos en jornadas contra incendios... cursos sanitarios", es la fase de adiestramiento.  

 

Jornada contra incendios en la Base Aérea de Matacán

 

Trabajar entre focas o pingüinos puede parecer una experiencia inolvidable, pero los riesgos, como el de una erupción volcánica se hacen presentes. "Se monitoriza el volcán al igual que el de La Palma, el semáforo que ya todos conocemos va cambiando de color, allí lo tenemos exactamente igual, el 27 de enero pasó de verde a amarillo porque hubo una deformación de dos centímetros", recuerda. "Además, tenemos vías marcadas de evacuación, conocemos la isla por si ocurriera algo"

 

Finalmente, define la experiencia de 100 días como "única". Hace dos años atravesaron el pasaje de Drake por el mar de Hoces con el buque oceanográfico Hespérides superando olas de varios metros. "Ver esa imagen en blanco de la Antártida a lo lejos, es la sensación de estar en un sitio donde pocos pueden estar". Orgullo y responsabilidad a partes iguales, "estamos representando al Mando de Ingenieros, a Salamanca...", que se vuelva otra vez es porque algo se hizo algo muy bien. 

Militares en el Mando de Ingenieros REI 11 de Salamanca (Foto: Arai Santana)

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