Villares anula la licitación de su guardería y decide gestionarla directamente

Guardería municipal de Villares de la Reina.

Sale adelante la propuesta del PSOE para intentar que la guardería municipal sea gestionada por el propio Ayuntamiento. Se suspenderá el proceso de licitación iniciado tras expirar el contrato al inicio de curso.

Después de la agria polémica por el servicio de la escuela infantil de Villares de la Reina, la falsa denuncia de C's y el intento de volver a licitar el contrato, este ayuntamiento ha dado un giro al planteamiento de su guardería municipal. Según ha anunciado el grupo socialista en una nota, este lunes se ha aprobado la renuncia de la licitación que está en curso para la adjudicación a una empresa privada de la explotación de la guardería municipal, lo que implica que se puedan poner en marcha las medidas que sean necesarias para que la gestión de dicho servicio sea ejercido por el propio consistorio tal y como ha propuesto el PSOE.

 

Esta iniciativa, que el grupo socialista venía planteando desde hace tiempo, permite al propio consistorio gestionar de manera directa la guardería municipal, para lo cual se hará cargo directamente del servicio, sin externalización ni adjudicación a empresa privada alguna, de la prestación de este servicio a los vecinos y a las familias del municipio. Hasta este curso, el servicio lo ha dado el grupo Mis Pollitos, pero el contrato terminaba con el comienzo del curso. De hecho, se licitó tarde y dejó sin este servicio a 60 familias.

 

Esta propuesta, que los socialistas llevaban en su programa electoral, ha sido aceptada y acordada para su aprobación en el Pleno celebrado este lunes con el PP y el concejal del Partido Independiente que forma parte del equipo de Gobierno, y ha contado con el voto en contra de los cuatro concejales de Ciudadanos, que se han opuesto al control público del centro educativo municipal y a poner fin al proceso de licitación en marcha.

 

La finalidad de los socialistas con esta propuesta es la de buscar el mejor y mayor interés público a la hora de prestar este servicio, y poner fin a los continuos problemas, retrasos y falta de garantías en la calidad de dicha prestación que la concesión o el concurso de adjudicación a una empresa privada estaba suponiendo.