Viejas promesas y proyectos incumplidos en la hoja de ruta de Mañueco para el patrimonio hasta 2019

Mañueco, en el Ayuntamiento (Foto: De la Peña)

El alcalde resuelve con proyectos ya prometidos, muchos 'birlados' a la oposición, el primero de los cuatro pactos que ha ofrecido a la oposición, el de patrimonio. Incluye el convenio con la Casa de Alba sobre el que decidió unilateralmente y por decreto.

El alcalde de Salamanca ha desvelado este jueves el contenido del primero de los cuatro pactos que ofreció en el debate del estado de la ciudad, el que afecta a patrimonio, y lo ha hecho recuperando proyectos ya anunciados, otros que acumulan un gran retraso y medidas que ha tomado por su cuenta y riesgo, sin consenso alguno con los grupos de la oposición. Un plan compuesto por una veintena de actuaciones ya conocidas, entre las que no hay novedad alguna, y para el que pretende el aval del resto de la corporación. Si es así, el consistorio llegará hasta 2019 sin aportar nada que no se conociera ya.

 

El plan se revela como netamente continuista a la vista de sus veinte medidas. Entre las que ha citado el alcalde están la restauración de la torre de los Anaya, que a finales de 2014 rechazó hacer para luego anunciarlo en campaña electoral;  la actuación en el convento de los Dominicos se comprometió el año pasado, pero la creación de un nuevo Ieronimus no se hizo; ha incluido también el alcalde actuaciones como la del pozo de la nieves, prometido desde 2014, presupuestado y que tenía que haber terminado en 2016; o la mejora en el palacio de Monterrey, que costará cientos de miles de euros y que el alcalde firmó de manera unilateral con la casa de Alba.

 

Esto último merece un capítulo especial porque el alcalde ha asegurado esta mañana que "es bueno llegar a un consenso lo más amplio posible sobre patrimonio", pero en este asunto concreto prefirió actuar por su cuenta y riesgo. El convenio con la Casa de Alba costará unos 400.000 euros y servirá para arreglar el palacio, que es BIC y cuyos propietarios están obligados a mantener, y abrirlo al público, a lo que también estarían obligados. Mañueco lo resolvió con un convenio que firmó por decreto y lo incluye en el pacto a sabiendas de que Ganemos o PSOE lo han rechazado.

 

Lo mismo pasa con la actuaciones en el cerro de San Vicente, recurrentes a lo largo de los años; recuperar los restos del Botánico, una idea del PSOE, que no ha avanzado ni un ápice porque sigue "en contactos con la Usal"; la iluminación de la Casa Lis, el Mercado Central y el perímetro de la plaza de Los Bandos, anunciados reiteradamente desde hace meses; la liberación de nuevos tramos de la muralla que se incluye periódicamente; o la restauración del Crucero de San Cebrián, pendiente desde 2014; igual que la limpieza de solares en el casco antiguo o la actuación en el solar del solar del Patio Chico. Se plantea también intervenir para la eliminación de humedades, sea en la vía pública o en el interior de las edificaciones, en la iglesia de Capuchinos, Convento de las Claras, Úrsulas y Agustinas de Monterrey.

 

Entre las 'novedades' está también aprobar, al fin, el plan de gestión de la Ciudad Vieja, que se pasó toda la primera legislatura de Mañueco metido en un cajón y que ahora se aprobará "en las próximas semanas" aunque el documento data de 2013 y los trabajos se prolongan desde 2015; o las maquetas táctiles de los principales monumentos para los turistas invidentes. Quizás esta última pueda ser la única 'novedad' absoluta de un plan que recupera viejas promesas y proyectos retrasados, un dechado de incumplimientos que el alcalde ofrece ahora a la oposición para que lo convalide.