Verónica Casado asegura que "tardaremos tiempo en superar de forma definitiva" lo ocurrido en esta crisis

Verónica Casado, consejera de Sanidad de la Junta de Castilla y León.

Casado asegura que la planificación sobre el virus arrancó entre enero y febrero y para el futuro plantea contar con centros hibernados para la atención sanitaria en caso de rebrote, más investigación y almacenar equipos de protección.

La consejera de Sanidad de Castilla y León, Verónica Casado Vicente, ha comparecido hoy, a petición propia, ante la Comisión de Sanidad de las Cortes para informar de la gestión de la pandemia en la comunidad. Casado ha iniciado su intervención manifestando su agradecimiento y el de la institución a la que representa a la ciudadanía, a los empleados públicos y, especialmente, a los a los profesionales sanitarios, asistenciales y no asistenciales, su dedicación y esfuerzo en condiciones realmente complicadas por la estallido de la pandemia de la COVID-19 y la gravísima situación de emergencia sanitaria y social desencadenada.

 

La aparición y extensión de esta nueva enfermedad supone, según la responsable de la sanidad autonómica “un reto de gran magnitud, un cambio de paradigma, a nivel social, económico y sanitario que tardaremos tiempo en superar de forma definitiva”, provocando una situación inimaginable hace unos meses y generando una enorme incertidumbre sobre qué deparará la situación, no sólo sanitariamente, sino en todos los órdenes de la sociedad.

 

Aunque los primeros casos confirmados de infección por el nuevo coronavirus se declarando en la Comunidad a finales febrero, la planificación de la Junta de Castilla y León había comenzado casi un mes antes, tratando de adelantarse a unas previsiones negativas que, lamentablemente se han confirmado y que han obligado a nuestro sistema sanitario a reorganizarse y adaptarse a la evolución pandémica, en todos los ámbitos: recursos disponibles, equipamiento clínico, personal, salud laboral, estructuras administrativas, nuevas dinámicas de trabajo,…, todo con el fin de dar la respuesta más eficaz, rápida y coordinada posible ante la crisis que se ha ido presentando.

 

Castilla y León acumula, según los últimos datos facilitados al Ministerio de Sanidad en el marco de la coordinación informativa entre las autoridades sanitarias nacionales y autonómicas, 19.028 casos confirmados de COVID-19, 344 nuevos desde la última comunicación pública.

 

Epidemiológicamente, en la Comunidad castellana y leonesa, el SARS-CoV-2 ha afectado en mayor medida a la población mayor de 65 años (52,1%), mientras que el tramo de edad entre 45 y 65 años es el 31,9%; entre los quince y los 44 años, los casos suponen el 15,7% y una parte muy pequeña, el 0,3%, son menores de quince años.

 

En cuanto a sexos, el virus ha afectado más a las mujeres, sin embargo, pese a que las mujeres se ven más afectadas, los fallecidos son mayoría hombres siendo su tasa de letalidad de 15,01 frente al 8,46 de las mujeres. 

 

La consejera de Sanidad ha finalizado su exposición haciendo varias reflexiones sobre las medidas y retos a los que enfrentarse una vez superada la actual situación pandémica por la COVID-19. Estas líneas de futuro se expresan en el debate sobre la necesidad de disponer de centros hibernados para la atención sanitaria en caso de rebrote; la persistencia en la investigación clínica y epidemiológica; el desarrollo de fármacos y vacunas; la creación de almacenes de EPI y otros equipamiento médico con capacidad para afrontar rebrotes; y la potenciación de la Atención Primaria como eje primordial para actuación y detección rápida.

 

Estos meses iniciales de 2020 han visto cómo los profesionales y sistemas sanitarios han sido capaces de implantar modelos de actuación y atención que, unas semanas antes de esta epidemia podían considerarse como poco probables: la telemedicina y las consultas telefónicas han pasado a ser lo normal; se han mejorado los sistemas de información de manera significativa; y las sesiones clínicas y colaboración entre centros vía telemática se han puesto a la orden del día.