Vega Terrón vuelve 20 años atrás con el fracaso en su gestión a cuestas

La Diputación oficializa hoy con la ruptura del contrato el regreso al punto de partida del muelle fluvial de La Fregeneda 20 años después de impulsar su explotación. La infraestructura deja un 'agujero' de más de 600.000 euros y sensación de dejadez en los repetidos errores en su desarrollo.

El muelle fluvial de Vega Terrón vuelve hoy 20 años atrás. Será tras el pleno de la Diputación de Salamanca en el que se va a aprobar la resolución del contrato de explotación del muelle, que viene precedido de un importante escándalo. La empresa que ganó el concurso no había abonado nunca el canon por ocupación y explotación de la infraestructura, no llegó a cumplir con buena parte de sus obligaciones contractuales y ha dejado un agujero de cerca de 600.000 euros entre ingresos que no ha abonado e inversiones que no hizo. Y todo ello sin que nadie en la Diputación de Salamanca le exigiera nunca, en 17 años, que cumpliera.

 

Fue en abril de 1995 cuando la Diputación abrió por primera vez concurso para conceder a una empresa la explotación del muelle, hace casi 20 años. El proceso terminó con la adjudicación a VegaTER, sociedad controlada por una UTE de varias empresas, pero que entonces ya dominaba la consultora zamorana Inzamac, que a día de hoy y desde 2009 es administrador único. El contrato, de 25 años de duración, no ha llegado a buen puerto en ningún momento porque nunca se consiguió una gran actividad y se ha cancelado en medio del escándalo de los impagos del canon.

 

Así que el muelle, punto de entrada de mercancías en el siglo XIX, vuelve al lugar de partida sin que se haya conseguido grado alguno de desarrollo. De hecho, en su etapa más reciente, los sucesivos equipos de Gobierno de la Diputación, todos gobernados por el PP, no han sido capaces de concretar un modelo de explotación claro. Primero se pensó en las mercancías y, después, se giró hacia el turismo, pero los esfuerzos nunca han sido suficientes. Las pegas en el cierre de las exclusas cuatro meses al año por parte de Portugal dieron al traste con el primer intento, y después no se ha hecho una promoción para conseguir que Vega Terrón se acercara siquiera a las cifras del muelle de Barca d'Alba, que recibe 300.000 visitantes al año.

 

El último intento fue la construcción de un centro de recepción de visitantes que, a día de hoy, no ha llegado a funcionar a pesar de que se invirtieron cerca de 400.000 euros en 2012 y fue inaugurado a bombo y platillo. El edificio, sin estrenar, ya sufre desperfectos.

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