Vallas para impedir el acceso de los vándalos al abandonado polvorín de Tejares
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Vallas para impedir el acceso de los vándalos al abandonado polvorín de Tejares

Las vallas puestas en uno de los túneles de acceso al polvorín de Tejares.

El Ayuntamiento instala vallas en los túneles de acceso a las 44 hectáreas de terrenos a las afueras de Salamanca que consiguió con el acuerdo por El Corte Inglés.

El Ayuntamiento de Salamanca está procediendo a vallar los túneles que dan acceso al polvorín de Tejares, una medida que supone 'poner puertas al campo' en un paraje de más de 440.000 metros cuadrados que se encuentra en el más absoluto abandono desde que el consistorio se hizo con su propiedad en el acuerdo a tres bandas Ayuntamiento/Defensa/Corte Inglés para la instalación de los grandes almacenes en la capital. 

 

Sin embargo, esta actuación no significa que haya planes o proyectos para este páramo que el consistorio consiguió como su parte en aquel acuerdo. El PSOE, que ha llevado la cuestión a los órganos municipales, se ha interesado por el asunto y ha obtenido la negativa por respuesta. El gasto de la actuación no se ha informado en ningún órgano municipal.

 

En los últimos días el consistorio ha puesto vallas para tapar los accesos al polvorín, un vasto terreno de más de 44 hectáreas cedido por el Ministerio de Defensa en 2003 como parte del acuerdo urbanístico por el centro comercial. Desde entonces, nada se ha hecho en el lugar a pesar de que hubo un compromiso para que albergara una posible exposición universal de 2018 (la otra alternativa eran unos terrenos junto a la facultade de Bellas Artes). De hecho, el Gobierno central, entonces liderado por José Luis Rodríguez Zapatero, anunció que presentaría a Salamanca como candidata para una Expo y el entonces alcalde, Julián Lanzarote, apoyó la iniciativa para la que se resevaron estos terrenos.

 

Es evidente que nada se ha hecho en el polvorín, que ha sido pasto del abandono. En lugar de una Expo, se ha convertido en escombrera y vertedero; ya no quedan ni sus ruinas porque a comienzos de este año se derribaron las pocas construcciones que quedaban. Ahora, como parte de la misma actuación, se han puesto vallas en los túneles de acceso para dificultar la entrada a camiones que vertían escombros y basura y a los gamberros.