Unionistas sigue retando a sus límites y se vuelve con gloria desde Águilas

Unionistas de Salamanca estará en la siguiente ronda del play off de ascenso a  Segunda División B después de empatar 1-1 en El Rubial. Tuvo que levantar el 1-0 en contra y sobreponerse a lesiones de jugadores importantes pero este equipo no sabe de límites y espera ya al nuevo reto para seguir haciendo historia. 

 

FICHA DEL PARTIDO

 

1 ÁGUILAS FC: Ismael, Fran, Manzano, Diego Ruiz, Rubén Primo, Emilio, Álex Jiménez (Méndez, min. 78), Xavi, Canttarutti, Acevedo y José Manuel (Joaquín, min. 73)

 

1 UNIONISTAS DE SALAMANCA: Javi Díaz, Obispo, Antonio León, Manu Arias, Florez, Chamorro, Peli, Cristo (Zubi, min. 28), Barba (Álex Gonzélez, min. 78), Oskar Martín (Del Castillo, min. 56) y Mitogo. 

 

GOLES: 1-0, min. 63, Manzano. 1-1, min. 85, Del Castillo.

 

ÁRBITRO: Francisco José Fernández Cintas (colegio andaluz). Mostró cartulina amarilla al local Manzano. Expulsó por doble amarilla a Emilio y con roja directa a Primo. Amarilla a los visitantas Manu Arias, Mitogo.

 

INCIDENCIAS: Encuentro de vuelta de la primera ronda de play off de ascenso a Segunda División B, disputado en el campo El Rubial de Águilas en Murcia. 

Unionistas en El Rubial se enfrentaba a lo desconocido. Hasta ahora en su corta trayectoria, el equipo salmantino había nadado a favor de corriente casi siempre. Haciendo sus deberes con tiempo y cumpliendo metas con solvencia en sus anteriores ascensos. Durante la temporada regular también supo nadar y guardar la ropa aunque ya conoció mejor lo que es la exigencia de una Liga igualada y se plantó así en el play off donde ya sólo se juegan finales. 

 

El todo o la nada era algo casi desconocido para la escuadra salmantina. Enfrente un rival experimentado en estas lides que en su terreno de juego se hace fuerte y frente al que el 1-0 de Las Pistas era un buen resultado pero para nada definitivo.

 

Pero las batallas más duras son aquellas destinadas para los hombres más valientes y con la voluntad de aguantar todo lo que fuera necesario afrontaba Unionistas su salida al campo de la costa murciana.

 

Y toco aguantar, vaya que sí, porque el Águilas saltó al campo dispuesto a mostrar los galones de su experiencia. Apretando al límite a Unionistas que tenía que acostumbrarse a jugar en un campo de dimensiones pequeñas y que tuvo en su portero Javi Díaz el arma providencial para evitar que su rival se le subiera a las barbas durante esa primera media hora del partido. Y es que el guardameta estuvo providencial en un par de acciones casi consecutivas en las que la grada local se atrevió  a empezar a entonar el gol pero la mano del portero quebró ese grito

 

La buena noticia era que tenía a un hombre clave 'on fire', pero también había una mala y es que su goleador Cristo caía lesionado después de torcerse un tobillo y con 60 minutos por jugar tenía que abandonar el terreno de juego. Sin embargo hay heridas que despiertan y eso le pasó al equipo salmantino que tras este sobresalto comenzó a entonarse y se estiró con más atrevimiento buscando la portería de Ismael.

 

Entonces llegó la oportunidad más clara por mediación de Oskar Martín. Rondó el gol con un disparo que se le marchó cruzado unos centímetros pero el aviso dejó claro al Águilas que Unionistas no estaba de visita de cortesía. 

 

De hecho hasta el descanso la sensación fue de que el equipo salmantino no iba a renunciar a intentar marcar un gol que le pondría casi de cabeza en la siguiente ronda. El 0-0 no conformaba a los de Astu que al poco de la reanudación estuvieron a punto de llevarse la gran alegría. 

 

Con apenas tres minutos disputados, Mitogo encontraba portería pero el pitido del colegiado quebraba la celebración. Fuera de juego, determinó y el marcador se quedó tal y como estaba aunque en el ambiente rondaba la duda de si hubo o no hubo acción antirreglamentaria. Había que seguir remando por más obstáculos que surgieran y apareció otro en forma de nueva lesión, también importante porque caía otro de los hombres de arriba. Oskar Martín se tuvo que retirar y entraba por él Del Castillo. El destino parecía ponerse en contra pero que nadie olvide que las casualidades no existes y sí la causalidades. Tiempo al tiempo. 

 

Para ponerle más pimienta al asunto, el Águilas empataba la eliminatoria en una acción a balón parado. Se sabía que por ahí llegaba su peligro que es imposible defender bien los 90 minutos y Manzano se adelantó a todos y cabeceó al fondo de las mallas el centro de Acevedo. Ahora la eliminatoria estaba igualada y Unionistas debía marcar, consciente de que ese tanto con el tiempo que restaba podría valer, por su valor doble, el pase. 

 

La paciencia se convirtió en la aliada del equipo salmantino que no se descompuso pese a no acabar de sentirse cómodo sobre el terreno de juego y de ver como le anulaban un nuevo tanto, esta vez a Manu Arias por un fuera de juego que sí pareció más claro. Pero se llegaba y además el Águilas se quedaba con uno menos para afrontar ese tramo final. Unionistas había agotado sus cambios y le metió una marcha más al partido al sentirse en superioridad.

 

Unionistas tomó El Rubial (Foto: Unionistas)

 

El reloj seguía corriendo pero aun así a Unionistas se le veía paciente, sin prisa pero sin pausa buscando  su momento y a cinco minutos del final llegó. Posiblemente habría entrado al campo con lesión o sin lesión de Oskar Martín, pero aquella causalidad le llevó estar en el sitio justo en el momento oportuno. Una falta que Del Castillo golpeó con la precisión con la que Picasso dejaba correr el pincel sobre los lienzos para, en el caso del futbolista, dibujar la parábola perfecta que llevó el esférico al fondo de las mallas y la locura al sector de la grada donde más de un centenar de aficionados alcanzaban el extasis.

 

Un gol para confirmar la clasificación, un gol para mantener viva una historia que Unionistas de Salamanca seguirá escribiendo la próxima semana. 

 

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