Unionistas se reencuentra con la victoria y se refuerza ante la visita del líder

Un gol de Oskar Martín a diez minutos del final le da la victoria a Unionistas en un encuentro ante el Villamuriel a domicilio que tuvo emoción hasta el último segundo.

Apenas 48 horas después del varapalo que supuso perder dos puntos en el último minuto en su visita a La Cebrereña, Unionistas tenía ante si un nuevo encuentro a domicilio, en esta ocasión al Rafael Vázquez Sedano de Villamuriel. Un encuentro complicado en un momento difícil porque a los resultados de las últimas semanas - cuatro empates seguidos que en un equipo que llevaba una racha de 52 partidos sin perder le hacían dudar-, se unía un rival que está cómodamente situado en el puesto sexto de la clasificación tras un buen inicio de campeonato. 

 

Sin embargo Unionistas sabía que no podía y no debía fallar y salió desde el primer minuto en busca del gol y en los primeros 20 minutos de partido ya había disfrutado de dos oportunidades claras, sobre todo la primera tras disparo de Cristo que obligó a lucirse al portero local.

 

Pese a no acertar, el equipo siguió dominando el encuentro y buscando la portería con un Cristo convertido en la referencia arriba, en el hombre más incisivo, que volvía a intentarlo con un libre libre indirecto y bregaba en el área con los defensas, reclamando un penalti antes del descanso que no fue señalado. Alex al borde del pitido disparó también buscando la escuadra y el balón se le fue por poco. El Villamuriel se había estirado en un par de ocasiones pero bien solucionadas por la defensa. 

 

El gol se resistía y lo siguió haciendo en el comienzo de un segundo tiempo en el que también llevaba la manija del partido Unionistas. Zubi lo intentó con un nuevo disparo que se le marchó cruzado y cuando el duelo afrontaba su tramo final, los últimos diez minutos fue cuando la emoción creció al límite con el tanto de Unionistas. Una acción en la que Flórez buscó el centro al área, en concreto al segundo palo, donde adivinó la entrada de Oskar Martín que certero recogió el envío y mandó el balón por fin al fondo de la portería.

 

Había sido difícil marcar y ahora el reto era mantener al menos esa renta en los diez minutos que restaban. Tocó sudar porque el Villamuriel se estiró. Esta vez no hubo suerte en contra y el triunfo refuerza en el momento justo a Unionistas.

 

Por cierto, ya son 53 partidos seguidos sin perder.