Unas cuentas de 'habas contadas', inversiones conocidas y que olvidan uno de sus grandes proyectos

El entorno del 'skate park' todavía no está terminado.

Los presupuestos se centran en inversiones anunciadas hace meses y confirma que algunas van a arrancar muy despacio. No tiene grandes variaciones económicas y no destina ni un euro directamente municipal al Tormes+.

El alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, ha dado a conocer esta mañana unos presupuestos para 2016 que deben contar con la aprobación de la oposición y en los que los guiños a los grupos que ostentan la mayoría son escasos. Un mal punto de partida cuando hay que negociar el apoyo. Tanto como la apuesta por algunos proyectos que el equipo de Gobierno ha vendido como emblemáticos y que no reciben fondo alguno.

 

El caso paradigmático es el de Tormes+, la idea para convertir el curso del río en generador de oportunidades, y que se centra en inversiones para mejorar el aprovechamiento de las riberas y mejorar los equipamientos de los barrios tormesinos. El proyecto, para el que Mañueco cuenta con el apoyo de la oposición, no recibe de manera directa ni un solo euro en los presupuestos. La iniciativa está a expensas de concurrir a una convocatoria de subvenciones ministeriales que se resolverá, como pronto, a partir de junio, pero no cuenta con ni un solo euro del Ayuntamiento por si no se consiguen fondos.

 

El Ayuntamiento se comprometió a poner en marcha el proyecto Tormes+ de todas todas, con fondos propios, si no se consiguieran del Ministerio. Pero eso no será posible, al menos no directamente. La única vía sería usar fondos 'elegibles', como los ha definido el concejal de Hacienda, Fernando Rodríguez, fondos destinados a otras materias que se pueden usar para Tormes+ llegado el caso.

 

En cuanto al resto, se un presupuesto de 'habas contadas'. El alcalde y el concejal de Hacienda han vuelto a insistir en que está marcado por las ordenanzas fiscales, para las que ya tienen el apoyo de Ciudadanos, y que determinan el nivel de ingresos y por ende el de gastos. Así que no hay mucho margen. Y tampoco cambios, porque las pardidas varían muy poco con respecto al año pasado.

 

Tampoco hay grandes cambios en las grandes inversiones. El alcalde ha recurrido a las que lleva anunciando muchos meses y que se irán poniendo en marcha a lo largo de 2016. La más grande es la prevista para el Victoria Adrados, cuya conversión recibirá seis millones de euros para poner en marcha un proyecto prometido hace cuatro años y que estaba previsto para la pasada legislatura.

 

Hay, por ejemplo, 893.000 euros para la rehabilitación de patrimonio; con esta partida se pagarán los proyectos ya anunciados para el pozo de las nieves, el convento de San Esteban, la iglesia de San Polo y el cerro de San Vicente.

 

Además, en algunos casos, las inversiones reflejadas dicen que avanzará a un ritmo muy escaso.  Hay solo 200.000 euros como  primera aportación para la estación de autobuses que se debe hacer en colaboración con la Junta. Solo cantidades pequeñas, para estudios, para apoyar el proyecto de los grastrobares y la pueasta al día en el Mercado Central, aprobada por pleno y para la que solo se contempla proyecto para 2016, no obra. Hay partidas para instalaciones deportivas, aunque la mayoría se irán en los ya anunciados proyectos de reforma de piscinas y para pagar la ciudad deportiva de La Aldehuela.

 

No faltan las habituales partidas de accesibilidad e infraestructuras, que se gastarán en obras e calles y plazas, renovación de redes de agua, la segudna fase del parque nuevo junto al Tormes, la renovación y los rebajes de aceras o la ampliación del carril bici. Nada que se salga de lo habitual.