Una valla rota 'separa' un parque infantil de la línea de tren en el barrio de Los Alcaldes

El Ayuntamiento de Salamanca pemite que este lugar de juegos carezca de la protección adecuada a pesar de las constantes denuncias vecinales. El PSOE exige una actuación.

Una línea férrea y un parque de juegos, pegados y con una valla rota que 'separa' a los usuarios del paso de los trenes. Así está, a día de hoy, una de las zonas recreativas del barrio de Los Alcaldes de Salamanca. Una situación conocida desde hace meses, denunciada por los vecinos y por el PSOE, pero que no ha servido para que el Ayuntamiento de Salamanca tome cartas en el asunto para solucionarlo.

 

Pese a todo, el grupo socialista en el Ayuntamiento ha vuelto a insistir en el tema porque, de nuevo, le llegan denuncias vecinales. Las primeras se produjeron hace meses y dieron lugar a un completo informe sobre el abandono de los parques municipales en el que los concejales del grupo municipal elaboraron después de visitar todos los de la capital y sus barrios. Pero ni la denuncia en la comisión informativa ni las quejas de los usuarios han servido para que el equipo de Gobierno de Alfonso Fernández Mañueco tome cartas en el asunto.

 

 

El resultado es que el lugar está a día de hoy como describen las fotografías. Como se puede ver, el parque es contiguo a la línea ferroviaria y una valla los separa, algo imprescindible si va a haber niños utilizando la zona recreativa. El problema es que el estado de la valla es el que muestran las imágenes distribuídas por el PSOE: tan desastroso que difícilmente puede cumplir con su función. Le verja está rota o es inexistente en varios tramos y se puede pasar sin ningún problema del parque hacia las vías.

 

 

Es evidente que necesita una actuación por parte tanto del Ayuntamiento de Salamanca como por parte de la titular de la línea, Adif. Debe determinarse de quién es responsabilidad y que se actúe, pero el consistorio ya debería haber actuado, reparando la valla si es municipal o exigiendo su reposición si es propiedad del administrador de infraestructuras ferroviarias.